Dormir poco no es saludable, pero ¿dormir mucho lo es?

Uno de los mecanismos biológicos más afectados por esta práctica es el delicado ritmo circadiano
Dormir poco no es saludable, pero ¿dormir mucho lo es?
Dormir Foto: Canva
viernes, 13 de febrero de 2026

Síguenos en:

La creencia popular suele dictar que, en cuestión de descanso, más siempre es mejor para recuperar las energías perdidas. Sin embargo, la ciencia moderna sugiere que el equilibrio es la verdadera clave para mantener un organismo funcional y saludable en cuanto a las horas que se debe dormir.

De acuerdo con el Dr. Chester, el rango óptimo para los adultos se sitúa estrictamente entre 7 y 9 horas para dormir cada noche. Este intervalo está respaldado por diversos estudios clínicos que refuerzan su impacto positivo en la función cognitiva y la estabilidad emocional. Ignorar estos límites, ya sea por defecto o por exceso, puede acarrear consecuencias inesperadas para nuestro bienestar integral.

Dormir mucho es contraproducente

Dormir poco es un riesgo conocido, pero superar regularmente las nueve horas recomendadas también dispara alarmas médicas importantes. El médico remarca que este hábito puede asociarse directamente a trastornos del ánimo, como la depresión o la distimia persistente. Además, quienes duermen en exceso suelen experimentar una paradoja biológica caracterizada por una fatiga constante a lo largo del día. Las dificultades cognitivas, como la falta de concentración y la lentitud mental, se vuelven más comunes en estos perfiles. Por lo tanto, la cantidad no siempre garantiza una mayor calidad en los procesos de recuperación cerebral.

Terra Networks

La evidencia científica actual apunta a riesgos físicos que van mucho más allá de un simple bostezo matutino. Se ha observado un incremento notable en la probabilidad de padecer problemas metabólicos, como la obesidad o la diabetes tipo 2. Asimismo, el sistema cardiovascular parece sufrir bajo este patrón de descanso prolongado, elevando el riesgo de enfermedades cardíacas crónicas. Chester señala que este fenómeno, conocido técnicamente como exceso de sueño, suele ser ignorado por la población general. Es vital entender que el cuerpo requiere una actividad metabólica regular que el dormir excesivo tiende a interrumpir.

Terra Networks

Es fundamental distinguir entre un descanso prolongado ocasional y un hábito de vida establecido. Chester aclara que dormir de más no suele generar problemas graves en situaciones aisladas, como después de una semana agotadora. El peligro real adquiere relevancia clínica cuando esta conducta se prolonga durante un periodo extenso de tiempo. En estos casos, el organismo deja de percibir el sueño como un proceso reparador para convertirlo en un estado de astenia. La cronicidad es, en última instancia, el factor determinante que transforma un descanso largo en un factor de riesgo.

Activar
Notificaciones
Activar
Notificaciones