La cama tradicional no va más: la nueva tendencia en decoración que te dará lugar en tu habitación
El concepto de habitación está atravesando una transformación radical en 2026, dejando atrás la decoración estática del pasado. A diferencia de las antiguas camas plegables o los incómodos sofás cama, las llamadas “Murphy beds” son hoy estructuras de ingeniería precisa. Ya no se trata solo de ahorrar metros cuadrados en apartamentos pequeños, sino de redefinir la comodidad mediante piezas de alta tecnología.
Estos muebles permiten que un living, una oficina o un cuarto de juegos se conviertan, en cuestión de segundos, en un dormitorio de lujo. Esta versatilidad está impulsando a muchos propietarios a eliminar las camas fijas para ganar libertad de movimiento.
Adiós a las camas tradicionales
Si bien el ahorro de espacio es el beneficio más obvio, existen motivos profundos por los cuales los decoradores prefieren esta tendencia. La principal razón de este auge es su multifuncionalidad, ya que muchos modelos modernos integran escritorios, placares o estanterías en su cara exterior. Al ocultar la cama de la habitación durante el día, el ambiente se percibe inmediatamente más limpio y visualmente ordenado. Esta despejada organización favorece la concentración durante el trabajo o el relax absoluto tras la jornada laboral. Es, en esencia, una herramienta de diseño que adapta el entorno a las necesidades cambiantes del usuario.

Otro factor determinante para el éxito de estas estructuras es su sorprendente durabilidad y resistencia. Las versiones actuales han sido diseñadas para un uso intensivo diario, alejándose de los mecanismos ruidosos o frágiles de décadas anteriores. Muchas de estas camas están preparadas para soportar pesos de hasta 300 kg sin comprometer la seguridad del sistema de elevación. Además, los fabricantes suelen ofrecer garantías de larga duración, lo que las convierte en una inversión inteligente para el hogar moderno. La robustez de sus materiales asegura que la experiencia de descanso sea idéntica a la de una cama convencional.

Para quienes conviven con mascotas, esta opción de mobiliario ofrece un beneficio adicional que suele pasar desapercibido. Al quedar guardada verticalmente durante todo el día, la superficie de la cama permanece protegida del polvo ambiental y de los pelos de perro o gato. Esto no solo facilita la higiene del dormitorio, sino que prolonga la vida útil de las sábanas y el colchón de manera significativa. Ya no es necesario lidiar con la limpieza constante de textiles antes de irse a dormir por la noche. Esta característica convierte a las camas Murphy en la solución predilecta para dueños de animales que buscan un hogar impecable