Gasolina y Elecciones 2026: las 3 propuestas para frenar el alza de precios de combustibles en Perú
El precio de la gasolina se ha convertido en un tema central de la economía en las Elecciones 2026 en Perú. Frente a un mercado presionado por factores internacionales y fallas internas, los candidatos han planteado soluciones que van desde subsidios temporales hasta mayor control estatal y sanciones a empresas. La discusión gira en cómo contener el impacto inmediato sin distorsionar el mercado a largo plazo.
¿Qué proponen los candidatos para bajar el precio de la gasolina?
Las propuestas reflejan distintos enfoques sobre el rol del Estado en el mercado energético. Mientras algunos apuntan a corregir fallas estructurales, otros buscan intervenciones directas.
- José Luna (Podemos Perú): plantea una línea de fiscalización estricta. Su propuesta es sancionar a empresas que generen interrupciones en la cadena de suministro de gasolina y otros combustibles, como fugas o fallas operativas que terminan elevando los precios.
- Waldemar Cerrón (Perú Libre): propone que el Estado compre directamente gasolina, diésel y GLP mediante acuerdos internacionales, eliminando intermediarios. Además, defiende fortalecer a Petroperú como actor clave para garantizar precios accesibles.
- Enfoque técnico (Waldo Mendoza): varios planes recogen su propuesta de reforzar el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), utilizándolo como un subsidio temporal para amortiguar subidas externas.
En paralelo, partidos como Fuerza Popular, Renovación Popular y Juntos por el Perú incluyen reformas a Petroperú, aunque con visiones opuestas: desde eficiencia empresarial hasta mayor control estatal en momentos de crisis.

¿Por qué sube la gasolina en Perú?
El comportamiento de la gasolina en Perú no depende solo de decisiones internas. Hay factores estructurales que explican su volatilidad:
- Dependencia externa: el país importa gran parte de los combustibles, por lo que el precio local sigue la cotización internacional del petróleo.
- Mercado libre: el organismo regulador supervisa aspectos técnicos, pero no fija el precio final al consumidor.
- Problemas de infraestructura: eventos como fallas en el sistema de Camisea han elevado la demanda de combustibles alternativos, presionando los precios.
Este contexto limita el margen de maniobra de cualquier gobierno, incluso con medidas agresivas.
¿El Fondo de Estabilización puede contener los precios?
El Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles aparece como una de las herramientas más recurrentes en los planes de economía. Su lógica es simple: amortiguar subidas bruscas trasladando parte del costo al Estado.
Sin embargo, su aplicación tiene matices:
- Funciona mejor como medida temporal
- Implica gasto fiscal significativo
- Requiere focalización para no beneficiar de forma indiscriminada
Por eso, varios equipos técnicos lo plantean como un “colchón” frente a crisis externas, no como solución permanente.

¿Qué se puede esperar tras las Elecciones 2026?
El próximo gobierno enfrentará un escenario complejo: precios internacionales volátiles y presión interna por reducir el costo de la gasolina. Las propuestas muestran tres caminos posibles:
- Mayor intervención estatal en el mercado
- Regulación y fiscalización más estricta
- Uso de subsidios temporales para estabilizar precios
Lo más probable es una combinación de medidas. El desafío será equilibrar alivio inmediato para los consumidores sin generar distorsiones que afecten la sostenibilidad de la economía en el mediano plazo.