El "efecto túnel" que debes evitar en la decoración de tu pasillo
En las viviendas contemporáneas, los pasillos largos y estrechos son cada vez más habituales, convirtiéndose a menudo en un reto para la decoración de interiores. Cuando estos espacios no se planifican correctamente, suelen generar una sensación claustrofóbica e incómoda conocida popularmente como el efecto "túnel".
Al ser áreas de transición oscuras, interminables y visualmente monótonas, pueden reducir drásticamente la percepción de los metros cuadrados de la vivienda. Esta falta de dinamismo en el pasillo le resta armonía al conjunto del hogar, haciendo que el recorrido entre habitaciones sea puramente funcional y carente de atractivo.
La decoración del pasillo
La buena noticia es que, con decisiones bien pensadas, el pasillo puede convertirse en un recurso arquitectónico que aporte luz, ritmo y carácter. No debe verse simplemente como un conector de habitaciones, sino como una oportunidad para expresar el estilo decorativo de la casa. Existen muchas maneras de evitar el temido efecto "túnel" de los pasillos más largos y estrechos mediante trucos visuales efectivos. Al aplicar estrategias de diseño inteligentes, es posible engañar al ojo para que el espacio se sienta más ancho y acogedor. La clave reside en romper la continuidad aburrida de las paredes para generar puntos de interés a lo largo del trayecto.

El uso estratégico de la gama cromática es el primer paso para combatir la sensación de encierro de forma inmediata. Pintar la pared del fondo en un tono más oscuro o vibrante que los laterales ayuda a "acercar" visualmente ese plano, acortando la longitud percibida. Por el contrario, utilizar colores claros y luminosos en las paredes laterales permite que la luz rebote, ampliando la claridad del pasillo. También se puede jugar con molduras o zócalos altos que dividan la pared horizontalmente, lo cual interrumpe la verticalidad monótona. Estas sutiles variaciones cromáticas transforman una estructura rígida en una galería dinámica y mucho más agradable.

La colocación de la iluminación juega un papel determinante en la atmósfera final de cualquier pasillo estrecho. Evitar una única fila central de focos es fundamental, ya que esto solo acentúa la profundidad y las sombras en las esquinas. En su lugar, es preferible instalar apliques de pared que proyecten luz hacia arriba o hacia abajo para bañar las superficies laterales. Los focos orientables que resaltan cuadros u objetos decorativos crean pausas visuales que distraen de la longitud total del espacio. Una iluminación bien distribuida no solo mejora la seguridad al caminar, sino que añade una capa de calidez esencial para el confort.