El color que tiene más elegancia para una casa, según una experta en decoración
En el vasto mundo de la decoración, la elección de la paleta cromática define la esencia y el alma de un hogar. Mientras que muchos optan por tonos neutros y seguros, los especialistas más audaces encuentran en los colores oscuras una herramienta de distinción inigualable para la casa.
Para la reconocida experta en decoración Claudia Schultheis, la atracción por el color negro no es una moda reciente ni una decisión estética puntual, sino una convicción profesional arraigada. Ella sostiene que este color posee una mística especial que logra elevar cualquier estancia a un nivel de sofisticación superior. Al elegir este tono, se apuesta por una estética que trasciende las épocas y las corrientes pasajeras.
El color negro para la casa
La versatilidad del negro le permite adaptarse a diversos estilos, desde el minimalismo industrial hasta el lujo más clásico. Según Schultheis, se trata de una relación de fondo que ha marcado su trayectoria como interiorista y visionaria del espacio. "A mí el negro siempre me ha atraído; me parece un color profundamente atemporal y, bien utilizado, tiene una elegancia insuperable", afirma con rotundidad. Frente a otros tonos que dependen excesivamente de las tendencias del momento, el negro mantiene su vigencia con el paso del tiempo. Esta cualidad lo convierte en una inversión estética segura para quienes buscan un hogar que no pierda su encanto con los años.

Además, su capacidad para transformar un espacio va mucho más allá de lo puramente visual o superficial. La interiorista explica que este color aporta una profundidad, un carácter y un punto de sofisticación que muy pocos colores consiguen emular. Usado con intención y equilibrio, el negro no tiene por qué apagar un ambiente ni hacerlo sentir lúgubre o pequeño. Por el contrario, tiene la virtud de estructurar las líneas arquitectónicas, ordenar los elementos decorativos y otorgar una presencia imponente a la habitación. Es el marco perfecto para resaltar texturas nobles como la madera, el mármol o los metales dorados.

La clave para dominar este color reside en la iluminación y en el juego estratégico de los contrastes. Un espacio dominado por el negro requiere de una entrada generosa de luz natural o de un diseño lumínico artificial muy bien planificado. Al combinar superficies mate con detalles brillantes, se crea un dinamismo visual que evita la monotonía y aporta capas de interés. Los expertos sugieren empezar con piezas pequeñas o paredes de acento antes de comprometerse con estancias totalmente oscuras. Esta progresión permite que los habitantes se familiaricen con la energía poderosa y envolvente que este color proyecta en el entorno cotidiano.