Crisis del Gas: los 5 puntos que explican qué pasó y cuándo se normalizará la situación en todo Perú
Una de las interrupciones energéticas más importantes que se han registrado en el país en los últimos años se generó por la rotura de un ducto del sistema de transporte a gas natural de Camisea. El 1 de marzo, en el distrito de Megantoni, Cusco, el ducto principales del sistema SL6 presentó una perforación, lo que llevó a tomar la decisión de restringir drásticamente el flujo de gas hacia la costa y, en consecuencia, priorizar el abastecimiento completo para los hogares y servicios críticos. La contingencia afectó directamente el mercado del GNV y del GLP, mientras que otras industrias y generadoras eléctricas basadas en el gas natural de Camisea también se vieron afectadas.
¿Qué ocurrió con el ducto de Camisea?
El 1 de marzo se registró una deflagración en uno de los ductos del sistema de transporte de gas natural operado por Transportadora de Gas del Perú (TGP) en el distrito cusqueño de Megantoni. El incidente ocurrió mientras se realizaban trabajos de mantenimiento en una válvula del sistema, en los que participaban 19 contratistas. La causa exacta del evento continúa bajo investigación por parte de las autoridades, mientras que las condiciones geográficas de la zona, de difícil acceso y solo alcanzable por vía aérea, complicaron el inicio de las labores de control y reparación del sistema de Camisea.

¿Por qué el suministro cayó a solo una fracción de su capacidad?
Tras la emergencia en el sistema de Camisea, el flujo de gas natural hacia la costa se redujo drásticamente. De acuerdo con información del sector energético, el abastecimiento pasó de aproximadamente 800 millones de pies cúbicos diarios a cerca de 70 millones, es decir, menos del 10% de su capacidad habitual. Con el avance de las reparaciones, el sistema comenzó a liberar progresivamente mayores volúmenes de gas natural, alcanzando alrededor de 200 millones de pies cúbicos diarios, aunque ese nivel todavía resulta insuficiente para cubrir la demanda nacional vinculada a la generación eléctrica, el transporte con GNV y el consumo industrial.
¿Cómo se priorizó el uso del gas disponible?
Ante la reducción del suministro de gas natural, el Gobierno estableció un esquema de prioridades para garantizar el abastecimiento de servicios esenciales. En primer lugar, se aseguró el suministro para el consumo residencial, seguido del sistema de salud y los hospitales. También se priorizó el transporte público masivo, mientras que el GNV utilizado por taxis y vehículos particulares quedó fuera del esquema prioritario debido a que estos pueden operar con combustibles alternativos. En paralelo, varias industrias que utilizan gas natural de Camisea debieron reducir sus operaciones o recurrir a combustibles sustitutos como el diésel o el GLP para mantener su producción.
¿Por qué subieron los precios del GLP y del gas vehicular?
La contingencia también generó presiones en el mercado del GLP, ya que el sistema de Camisea cuenta con un ducto adicional que transporta líquidos de gas natural hacia la planta de fraccionamiento de Pisco, donde se produce este combustible. La interrupción del traslado de estos líquidos obligó a restringir el abastecimiento de GLP para Lima y el sur del país durante el periodo de reparación. En ese contexto, el GLP vehicular llegó a venderse hasta en S/14 por galón, cuando días antes no superaba los S/6, mientras que el balón doméstico de 10 kilos alcanzó precios cercanos a los S/100, reflejando la dependencia del mercado peruano del sistema energético de Camisea.

¿Cuándo se normalizará el abastecimiento de gas?
Tras más de una semana de restricciones, el Gobierno anunció el cronograma para restablecer el suministro de gas natural en el país. Según lo informado por las autoridades, el sábado 14 de marzo se reactivará el sistema de GNV, permitiendo que los grifos retomen progresivamente el abastecimiento de este combustible. De forma paralela, se espera que la distribución de gas natural en Lima y Callao se normalice en los días siguientes, mientras que el abastecimiento de GLP se reforzará con nuevos envíos y con el reinicio progresivo de la producción asociada al sistema de Camisea.