Pocos lo saben: para qué sirve colocar una esponja en el cajón de los cubiertos

Este truco para la cocina tiene un significado especial. Descubre de qué se trata
Pocos lo saben: para qué sirve colocar una esponja en el cajón de los cubiertos
Por esta razón se recomienda colocar una esponja en el cajón de los cubiertos. Foto: Shutterstock
lunes, 29 de junio de 2026

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El mantenimiento de la cocina y el cuidado de los utensilios que utilizamos a diario para alimentarnos representan una tarea fundamental en el hogar. Por esta razón, hoy tienes que conocer un truco doméstico que, por ahora, pocas personas lo saben: colocar una esponja dentro del cajón donde se guardan los cubiertos.

Para qué sirve colocar una esponja en el cajón de los cubiertos

Aunque a primera vista pueda parecer una práctica inusual o carente de sentido, los especialistas en organización del hogar y limpieza recomiendan implementarla debido a los múltiples beneficios prácticos que aporta a la conservación de los utensilios.

El propósito principal de colocar este elemento en el organizador de cubiertos está directamente relacionado con el control de la humedad ambiente. Al lavar los tenedores, cuchillos y cucharas, es sumamente común que queden gotas de agua que el paño de cocina no logra absorber por completo, o bien que los utensilios se guarden estando aun ligeramente húmedos.

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Cuando el cajón se cierra, ese excedente de agua se evapora pero queda atrapado en el espacio cerrado, generando un microclima húmedo que, a largo plazo, propicia la aparición de manchas de óxido en el metal y acelera el deterioro de los organizadores de madera o plástico.

Al colocar una esponja seca en una de las esquinas o compartimentos libres del cajón, esta actúa de manera inmediata como un deshumidificador pasivo y sumamente económico. Su estructura porosa tiene la capacidad de absorber de forma constante la humedad flotante en el aire del espacio confinado, manteniendo el ambiente interno seco y protegido.

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Este simple hábito previene eficazmente que los cubiertos de acero inoxidable pierdan su brillo característico, evitando al mismo tiempo el desarrollo de hongos o malos olores derivados del encierro.

Para asegurar la efectividad de esta estrategia a lo largo del tiempo, los expertos aconsejan sacar la esponja una vez por semana para verificar su estado. Si se percibe húmeda al tacto, basta con dejarla secar completamente al sol antes de volver a introducirla, o bien reemplazarla por una nueva si ya ha cumplido su ciclo útil.

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