Plantas de interior: el lugar de casa donde debes colocar un potus para potenciar su crecimiento
El potus es una de las plantas de interior más apreciadas por su resistencia y capacidad decorativa. Sin embargo, para que sus hojas se desarrollen con un tamaño imponente, un color vibrante y una estructura fuerte, no basta con los cuidados básicos de riego: la clave fundamental reside en su ubicación estratégica dentro del hogar.
Pocos lo saben: este es el lugar de casa donde debe estar tu maceta con potus
La iluminación es, sin duda, el factor determinante para el crecimiento de esta planta de interior. Aunque el potus posee la asombrosa capacidad de sobrevivir en rincones con poca luz, este déficit suele resultar en un crecimiento ahilado, con tallos largos y hojas pequeñas y distanciadas entre sí.
Para obtener un follaje frondoso, lo ideal es situar el ejemplar en un espacio con luz indirecta brillante. Un lugar cercano a una ventana protegida por una cortina traslúcida es perfecto, ya que permite que la planta reciba la energía necesaria sin sufrir las quemaduras que el sol directo del mediodía suele provocar en su tejido foliar.
Al ser una especie de origen tropical, la humedad ambiental juega un papel protagonista en su vitalidad. Espacios como la cocina o el cuarto de baño suelen ser ubicaciones de éxito, siempre que cuenten con luz natural, debido al vapor de agua generado habitualmente en estas estancias.

Si la planta se coloca en un salón con aire seco por la calefacción, es recomendable pulverizar sus hojas con agua o colocar un plato con guijarros y agua en la base. Respecto a la temperatura, es vital protegerla de las corrientes de aire frío y de las fuentes de calor directo como radiadores, que pueden deshidratar sus raíces.
Un secreto para conseguir hojas gigantescas es permitir que el potus trepe. En su hábitat natural, esta planta de interior es una trepadora: cuando sus raíces aéreas se adhieren a un soporte vertical o tutor de musgo, el ejemplar interpreta que tiene estabilidad para aumentar el tamaño de sus hojas. Por el contrario, si se mantiene exclusivamente como planta colgante, las hojas tienden a mantenerse pequeñas.