La técnica 50-25-25 para disfrutar de la comida pero también cuidarse durante las Fiestas
Las celebraciones de Navidad y Fin de Año suelen estar asociadas a grandes comidas que, en ocasiones, terminan generando una sensación de pesadez o malestar físico. Sin embargo, la clave en la salud para disfrutar de estas fechas de Fiestas no reside en privarse de los manjares típicos, sino en encontrar un balance inteligente en el plato.
El secreto para lograr este objetivo de bienestar al comer es la regla del 50-25-25, un método visual que permite organizar la ingesta de manera consciente. Al aplicar esta técnica, se puede participar de la tradición culinaria sin comprometer la salud digestiva. Esta estrategia transforma la cena festiva en una experiencia placentera y equilibrada para todos los comensales.
La comida durante las Fiestas
La base fundamental de esta regla al comer consiste en destinar el 50% del plato a las verduras, priorizando la variedad y la frescura. Este grupo de alimentos aporta un gran volumen de fibra, lo que garantiza una sensación de saciedad más temprana y evita los excesos posteriores. Además de sus beneficios nutricionales, los vegetales llenan la mesa de colores vibrantes que la hacen visualmente mucho más atractiva. Se recomienda optar por ensaladas crudas o vegetales asados que complementen las preparaciones principales. De este modo, la mitad de nuestra comida actúa como un escudo protector contra la pesadez estomacal.

El siguiente segmento corresponde al 25% dedicado a los platos tradicionales, permitiéndonos disfrutar de esos sabores en la comida que solo aparecen una vez al año. En este espacio tienen lugar clásicos como el vitel toné, el matambre relleno, el asado o el pollo con diversas guarniciones. La idea no es eliminar estas delicias del menú, sino consumirlas en porciones seleccionadas y conscientes. Al reducir el tamaño de estas piezas, podemos degustar la herencia familiar sin exceder la capacidad de nuestro organismo. Disfrutar de todo es posible cuando la moderación se convierte en el ingrediente principal de la noche.
-Pgk-PbJxopuwYWLGZq5TC.min.jpg)
Para completar el esquema, el 25% restante del plato debe integrarse con proteínas magras de alta calidad. Este componente es esencial en la comida porque genera una saciedad duradera y ayuda a mantener estables los niveles de energía durante el festejo. Se pueden elegir cortes de carne con poca grasa, pescados o aves preparadas de forma sencilla para no sumar calorías innecesarias. Esta combinación asegura que el cuerpo reciba los nutrientes necesarios sin la sobrecarga de aceites o grasas pesadas. Así, el plato queda perfectamente balanceado entre lo nutritivo, lo proteico y lo puramente recreativo.