La razón por la que miras tu teléfono apenas te despiertas, según la psicología
En la actualidad, para una gran parte de la población, el primer acto consciente tras abrir los ojos no es estirarse o registrar el propio cuerpo, sino alcanzar el teléfono. Según expertos en psicología cognitiva y conductual, este gesto, a menudo automático, es una ventana hacia nuestra gestión emocional y revela cómo decidimos vincularnos con el mundo exterior desde el primer minuto de la jornada.
¿Por qué agarras el teléfono apenas despiertas, según la psicología?
Desde la perspectiva profesional, esta conducta no es aleatoria y suele responder a cinco pilares fundamentales:
- Necesidad de control y reducción de incertidumbre: consultar notificaciones ayuda a la persona a sentir que tiene un panorama claro de lo que sucede, buscando "ponerse al día" para mitigar la ansiedad anticipatoria sobre las demandas del día.
- Búsqueda de validación inmediata: la interacción con redes sociales o mensajes funciona como un estímulo dopaminérgico rápido. Recibir respuestas o "likes" actúa como un refuerzo emocional positivo para comenzar la mañana.
- El fenómeno FOMO (miedo a perderse algo): existe un temor latente a quedar fuera de una conversación importante o un evento relevante ocurrido durante las horas de sueño, lo que impulsa la revisión compulsiva de feeds y chats.
- Evasión del pensamiento propio: en algunos casos, el uso del teléfono funciona como un distractor que evita el contacto con las propias preocupaciones o el silencio interno, activando el cerebro con estímulos externos de manera abrupta.
- Hábito en piloto automático: con el tiempo, el cerebro integra esta acción como una rutina inconsciente, donde ya no hay una necesidad real de información, sino una repetición reforzada por la costumbre.

La psicología advierte que empezar el día conectados "hacia afuera" antes que "hacia adentro" puede condicionar negativamente el estado de ánimo. Al exponernos inmediatamente a noticias estresantes, comparaciones en redes o exigencias laborales, elevamos el estado de hiperalerta y estrés.