El truco con las puertas de la casa que mejorarán la decoración
La decoración de interiores de casa a menudo se centra en los grandes elementos como sofás, cortinas o el color principal de las paredes, olvidando los detalles estructurales. Sin embargo, existe un truco infalible que está ganando terreno en las revistas de diseño: pintar los marcos de las puertas y ventanas. ¿Alguna vez habías pensado cómo este pequeño cambio puede llegar a transformar radicalmente la percepción de cualquier habitación?
Al resaltar estas líneas arquitectónicas en las puertas, se añade una capa de profundidad y sofisticación que el blanco convencional suele ocultar. Esta técnica permite que elementos puramente funcionales se conviertan en protagonistas estéticos de gran impacto visual.
La decoración con las puertas
Normalmente, los marcos de las puertas y los rodapiés suelen mantenerse en tonos neutros o maderas naturales que pasan desapercibidos en el conjunto. No obstante, la tendencia actual aboga por romper esta monotonía para inyectar personalidad a los espacios más sencillos. Si la idea de un contraste fuerte te intimida, los expertos recomiendan crear algo sutil usando tonos cálidos y acogedores. Colores como el toffee o un caramelo claro funcionan a la perfección cuando las paredes son de un blanco puro o roto. Esta combinación genera una calidez inmediata que hace que el hogar se sienta mucho más vivido y diseñado con intención.

La idea de pintar rodapiés y marcos de las puertas de forma coordinada no es solo un capricho estético, sino una estrategia de cohesión espacial. Esta técnica permite crear un hilo conductor visual que guía el ojo a través de las diferentes estancias de la casa. Al unificar el color de los contornos, estableces una estructura que enmarca la decoración y aporta una sensación de orden arquitectónico. Es, en esencia, dibujar un contorno elegante que delimita el espacio y resalta las proporciones de cada habitación. De este modo, la transición entre el salón, el pasillo y los dormitorios se siente fluida y armoniosa.

Además de la cohesión, este truco es una solución económica y de bajo esfuerzo para renovar una vivienda sin necesidad de grandes obras. Pintar estas superficies en las puertas requiere poca cantidad de material, pero ofrece un retorno visual inmenso en comparación con pintar una estancia completa. Los marcos pintados actúan como un marco de cuadro para la vista que tienes a través de la puerta o la ventana, realzando el paisaje o la habitación contigua. Es una forma inteligente de actualizar carpinterías antiguas o desgastadas sin tener que reemplazarlas por completo. Con solo una brocha y un bote de pintura, el carácter de tu vivienda puede subir de nivel drásticamente.