Colocar una rama de romero dentro del horno: para qué sirve y cuáles son sus beneficios
En la búsqueda constante de métodos de limpieza más sostenibles y menos agresivos, un sencillo hábito ha ganado popularidad en los últimos meses: colocar una ramita de romero dentro del horno apagado. A continuación sabrás para qué sirve este truco y cuáles son sus beneficios.
¿Qué sucede al colocar una ramita de romero en el horno?
El horno es uno de los espacios donde más se acumulan olores persistentes debido a la grasa, el vapor y los restos de comida, especialmente tras cocinar carnes o preparaciones muy condimentadas. En este sentido, el romero es ideal para combatir esta situación gracias a sus aceites esenciales, los cuales poseen propiedades antibacterianas y desodorizantes.
Al colocar esta hierba en un espacio cerrado y frío, actúa absorbiendo los restos de humedad aromática y neutralizando las bacterias que generan el mal olor, reemplazándolas por una fragancia herbal suave y refrescante.

La principal ventaja de este truco es la eliminación de químicos. Muchos productos de limpieza industrial para hornos contienen componentes cáusticos o perfumes artificiales que pueden ser irritantes. El romero, en cambio neutraliza olores de forma efectiva y sin residuos tóxicos; es económico y seguro, especialmente en superficies donde se manipulan alimentos directamente; y funciona como repelente, ya que su intenso aroma suele alejar a pequeños insectos que podrían verse atraídos por restos de comida.
Para poner en práctica este truco, el procedimiento es extremadamente simple: basta con colocar una rama de romero (fresco o seco) sobre una bandeja o recipiente resistente dentro del horno frío y apagado. Se recomienda dejarla actuar durante varias horas o, preferiblemente, durante toda la noche.

Al día siguiente, el interior del artefacto habrá recuperado una sensación de limpieza y frescura. Este hábito puede realizarse de manera preventiva de forma regular o como una medida de choque después de una cocción intensa.