Colocar una moneda en el congelador: por qué recomiendan hacerlo y para qué sirve
En la vida cotidiana, suelen ocurrir imprevistos que afectan el funcionamiento del hogar, siendo los cortes de energía uno de los más críticos. Cuando la electricidad se interrumpe por tiempo prolongado, surge una duda razonable: ¿se mantuvo la cadena de frío de los alimentos? Para resolver esta incertidumbre de forma sencilla y económica, ha ganado popularidad el truco de la moneda en el congelador.
El truco de la moneda para saber si los alimentos del refrigerador están en buen estado
El método es extremadamente simple y solo requiere de tres elementos: un vaso plástico o recipiente transparente, agua y una moneda de cualquier valor. El proceso comienza llenando el vaso con agua y colocándolo en el freezer hasta que el líquido se congele por completo. Una vez que tenemos un bloque sólido de hielo, se coloca la moneda sobre la superficie superior y se vuelve a guardar el recipiente.

La función de este dispositivo casero es actuar como un sensor mecánico de la temperatura interna del electrodoméstico durante nuestra ausencia. Si al regresar de un viaje o de una jornada laboral encontramos que la moneda sigue en la parte superior, significa que no hubo cortes de luz o que, de haber existido, fueron lo suficientemente breves como para no descongelar el hielo.
Sin embargo, el escenario cambia si la moneda aparece en el fondo del vaso. Este indicador revela que el congelador perdió su temperatura operativa, permitiendo que el agua se derritiera por completo y que la moneda se hundiera. En este caso, es una señal inequívoca de que la cadena de frío se rompió totalmente y los alimentos almacenados ya no son seguros para el consumo.
Existe una situación intermedia de igual importancia: cuando la moneda se encuentra a mitad del vaso. Esto sugiere que hubo un corte de energía parcial que permitió un descongelamiento moderado pero no total. Aunque es menos grave que el hundimiento completo, advierte al usuario que la calidad de los productos podría estar comprometida y que deben consumirse con extrema precaución o descartarse.

La importancia de este truco radica en la prevención de intoxicaciones alimentarias. Muchos alimentos, al descongelarse y volver a congelarse cuando retorna la luz, no cambian su apariencia externa pero ya han desarrollado bacterias peligrosas. La moneda actúa como un testigo silencioso de lo que sucedió dentro del aparato mientras nadie estaba observando.