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LA ACADEMIA DE ARTES Y CIENCIAS CINEMATOGRÁFICAS

La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas
es una organización honoraria profesional compuesta por 6,300 trabajadores
de la industria del cine.
Los objetivos de la Academia son ayudar al desarrollo de las artes
y las ciencias del cine, promover la cooperación entre los líderes
creativos para fomentar el progreso cultural, docente y técnico,
reconocer los logros más destacados, cooperar en investigaciones
técnicas y mejorar los métodos de trabajo y el equipo, crear un
foro común para diversas ramas y especialidades, representar el
punto de vista de los creadores cinematográficos y celebrar actividades
educativas entre la comunidad profesional y el público en general.
La Academia fue organizada en mayo de 1927 como una corporación
sin ánimo de lucro. Douglas Fairbanks Sr. fue su primer presidente
y Robert Rehme es el actual, que fue nombrado en 1997.
Desde su fundación hasta 1946, la Academia ha ocupado varias oficinas
alquiladas. En diciembre de 1975, la Academia inauguró su sede de
siete plantas en 8949 Wilshire Boulevard en Beverly Hills.
Los miembros de la Academia lo son como resultado de una invitación
de la junta rectora y sólo la reciben aquéllos que se hayan destacado
en las artes y las ciencias cinematográficas. Algunos de los criterios
de admisión son: créditos cinematográficos de un calibre que refleje
las exigencias de calidad de la Academia, una nominación a los Premios
de la Academia, el logro de una distinción extraordinaria, méritos
especiales o una contribución especial al mundo del cine.
Los miembros representan 13 ramas de la industria: actores, directores
artísticos, cinematógrafos, directores, ejecutivos, editores cinematográficos,
músicos, productores, relaciones públicas, realizadores de cortometrajes
y animación, especialistas de sonido, especialistas de efectos especiales
y guionistas.
UNA BREVE HISTORIA DE LOS OSCAR
Poco después de la organización de la Academia en 1927, se empezó
a especular con la posibilidad de premiar los logros cinematográficos,
lo cual fomentaría la calidad de la producción cinematográfica.
Una de las ideas más importantes era la creación de un galardón
que simbolizara los premios a la industria. Cedric Gibbons, director
artístico de MGM, pidió la colaboración de varios artistas angelinos
que presentaron sus diseños. El escultor George Stanley fue el elegido
para crear la estatuilla: la figura de un caballero de pie sobre
un carrete de película con una espada entre las manos. Había nacido
la famosa estatuilla de la Academia.
Desde la primera premiación en 1929, se han entregado 2,365 estatuillas.
Este año, R. S. Owens and Company, la empresa de Chicago encargada
de fabricar los Oscar desde 1982, ha fundido, moldeado y pulido
nuevas estatuillas doradas. En un principio los Oscar eran de bronce
macizo, durante un tiempo fueron de escayola y ahora son de britanio,
una aleación de estaño, chapado en oro. Mide 34,29 centímetros y
pesa 3,85 kilos. Nunca ha sido alterado desde su nacimiento, excepto
cuando el pedestal se hizo más alto en 1945.
"Cada estatuilla Oscar está hecha a mano", explica Scott Seigel,
presidente de R. S. Owens. "Esta estatuilla es sólo una pequeña
parte de nuestro negocio, pero permite que se nos conozca en todo
el mundo. Ningún otro premio es tan conocido como el Oscar y por
eso lo tratamos con toda la atención que se merece. Estamos muy
orgullosos de que la Academia nos haya confiado su fabricación."
El nombre oficial de la estatuilla es Premio de la Academia al
Mérito, pero todo el mundo la conoce por su apodo, Oscar, cuyos
orígenes no están muy claros. Una de las historias más difundidas
cuenta que la librera de la Academia y futura directora ejecutiva,
Margaret Herrick, dijo que le recordaba a su tío Oscar y que el
personal de la Academia empezó a referirse a él como Oscar. Fuera
como fuese, en la sexta Presentación de los Premios en 1934, el
columnista de Hollywood Sidney Skolsky empezó a usar el nombre en
su columna para referirse al premio a la Mejor Actriz que se llevó
Katharine Hepburn. La Academia no empezó a usar el apodo oficialmente
hasta 1939.
Excepto durante los años en los que la Academia montó una campaña
publicitaria con el transporte de los Oscar de Chicago a Los Ángeles,
generalmente se envían por tierra en transporte normal. En el año
2000, unas semanas antes de la fecha de presentación, los Oscar
de ese año fueron robados del muelle de descarga de la empresa transportadora
en Bell, California. Los recuperaron una semana después, no sin
que antes hubieran sufrido todos los implicados unos días bien tensos.
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