Este último fin de semana se vivió el
XX Festival Internacional de Deportes de Aventura 2009, una experiencia intensa, llena de velocidad y muy buenas vibras. Aquí los deportistas más que competir se divierten y comparten momentos alegres, antes, durante y después de las arduas jornadas de acción.
En la mañana del sábado los primeros escaladores seguían trepando por la palestra mientras que el sol iba cogiendo más fuerza y los hombres y mujeres del río se acercaban a la orilla con las balsas sobre sus hombros, listos para lanzarse con audacia sobre los rápidos.
La partida fue a la altura del Puente Socsi, donde las balsas de canotaje y las kayaks hicieron su despegue, frente al amable y retirado hospedaje de Paullo, un lugar genial para descansar de la ciudad y salir a navegar por el río Cañete cada mañana.
Las balsas se fueron perdiendo en el río y la gente amante de este deporte comenzó a correr hacia sus autos, buses y camionetas para seguir de cerca esta fugaz aventura por los rápidos de Lunahuaná. La gente corrió como una sola fuerza, y juntos fueron un rayo de luz.
Al final el equipo ganador fue Expediciones Río Cañete, en segundo lugar quedó Xtreme Raf & Expedition, en tercero Raf River Perú y en cuarto lugar quedó el simpático equipo de Konchucos Tambo Lodge, la única balsa llena de guapas mujeres y el favorito de la gente.
Todos ellos se enfrentaron a las grandes olas del río y se divirtieron a mil. Daniela Mendez (23), la guía del equipo de Konchucos, siguió sonriendo al final de la carrera e invitó a todas las chicas del mundo a que se lancen a hacer canotaje y disfruten de Lunahuaná, que tiene sol todo el año y además es un destino buenísimo para ir en busca de aventuras como ésta.
Hablamos también con el conocido deportista Leo Gonzáles, quien lleva diez años consecutivos ganando con su equipo en el río Cañete, un ritmo difícil de mantener. “Somos gente de río, nos juntamos buenos amigos y remamos todo el día”, declaró contento con su perra Ninja en brazos, quien también sonreía en medio de la tarde.
Luego fue la competencia de Kayak, quizá menos numerosa que la primera pero igual de emocionante a la hora de la hora. La gente también corrió tras los kayaks y el primer lugar se lo llevó Rommel Renzo Candela, tras un gran manejo del equilibrio durante su recorrido.
Así fue cayendo el sol y en la noche la gente de Lunahuaná se unió a los deportistas de este gran festival en una súper fiesta en el Camping San Jerónimo (Km. 33), un escenario ideal para los tonos de medianoche y para pasar días de sol en completo relax y armonía.
Esa noche hubo exhibición libre de palestra con iluminación y todo. La gente bailó, celebró y se divirtió en mancha. Al día siguiente todos despertaron temprano para continuar con el festival.
El domingo fue la competencia oficial de palestra y ciclismo de montaña, salió bravazo y como hubo varias categorías tuvimos también muchos ganadores, los cuales acabaron más felices que exhaustos y prometieron regresar para el 2010.
Así fue llegando el final de una nueva edición de este festival internacional que sigue creciendo cada año y cada vez atrae a más gente de diversos lugares. Si este año no pudiste ir pues ya sabes, la acción y la adrenalina la encontrarás siempre en el fantástico valle de Lunahuaná. Una aventura realmente cósmica.