Las piezas arqueológicas extraídas por el investigador Hiram Bigham y llevadas a la universidad de Yale para su estudio en el año 1911 aun no pueden ser traídas al Perú, pues según la casa de estudios la excavación hecha por el investigador fue legal.
Hasta el momento la respuesta de la universidad ha sido muy tenue y no han sido del todo satisfactorias para las autoridades peruanas, es por ello que se entablará una acción judicial contra Yale en la ciudad del Cusco, por ser la jurisdicción competente.
El Perú afirma que los objetos fueron otorgados a Yale en calidad de préstamo por un plazo de 18 meses, ya han pasado casi cien años ya aun no se ha podido traer ninguna de estas piezas a su lugar de origen. Son alrededor de 40 mil objetos, entre cerámicas, joyas y restos óseos.
Yale continúa pensando que se puede alcanzar un acuerdo que cumpla con los requisitos de ambas partes y el interés público respecto a la conservación, accesibilidad, seguridad y disponibilidad para el estudio académico de la colección.
Países como Perú, Grecia y Egipto han demandado a museos de todo el mundo para que les devuelvan sus antiguos tesoros.