Faro de Trafalgar:
UNA PLAYA CAPRICHOSA
Cerca de donde ocurrió la mítica Batalla de Trafalgar, en Cádiz, se halla esta playa que es bañada por aguas del Mediterráneo y el Atlántico. Por su extensión, es probable encontrar lugares solitarios para aprovechar un tranquilo nudismo.(TERRA)
La playa del "Faro de Trafalgar" se sitúa dentro del entorno de "Caños de Meca". Comienza justamente al pie del Faro situado en el "Cabo de Trafalgar" y se prolonga hacia el norte (derecha) unos 2.000 metros hasta la zona conocida como Zahora. Para acceder a esta playa se debe tomar la carretera local CA-2141 --Vejer-Caños de Meca-- en dirección al Faro de Trafalgar. Existe allí una desviación con un cartel indicando que hay 1,5 Kilómetros hasta el faro, donde se debe girar para tomar el camino. Es una carretera asfaltada, suficientemente ancha, aunque los días de mayor afluencia se encuentran ubicados vehículos a ambos lados, dificultando un poco el paso. El viento de Levante, cuando sopla con fuerza durante varias jornadas seguidas, deposita cierta cantidad de arena sobre el asfalto que a veces puede poner difícil el paso por la misma. 
Esto ocurre raras veces y sólo en un corto tramo del camino, y además casi nunca impide el paso, pero en cualquier caso se debe pasar con precaución si ocurre esta circunstancia. Deberemos dirigirnos al final del camino e intentar aparcar lo más cerca del faro que podamos. Tras unos escasos minutos de paseo se puede observar la playa en toda su extensión y a algunos seminudistas (también conocidos como "textiles") que suelen ocupar la zona más cercana al propio faro. A partir de aquí sólo hay que preocuparse de buscar, en los casi dos kilómetros de playa que se ofrecen, el lugar que resulte más atractivo. Sólo ahí se puede disfrutar del nudismo como corresponde, incluso si se camina más por la playa la densidad de población playera va disminuyendo progresivamente hasta encontrar la soledad absoluta en un entorno natural de singular belleza. 
La playa del Faro de Trafalgar es una franja litoral de unos 2.000 metros de longitud y unos 50 metros de ancho. Tras esta franja no existe ningún tipo de edificación ni elementos urbanísticos y tan solo se ve una enorme extensión de terreno llano sin arboleda ni otros elementos naturales o artificiales. La arena es de color muy claro y de textura fina, sin llegarlo a ser tanto como en otras playas de grandes extensiones. En la zona más alejada del mar existen pequeñas concentraciones de piedras pequeñas que algunos usuarios utilizan para construir pequeños parapetos que les resguarden del viento cuando éste sopla y en ocasiones incluso para procurarse cierta intimidad. El resto de la franja está constituido casi exclusivamente por arena con una limpieza muy aceptable. El oleaje es moderado en verano aunque llega a ser peligroso en épocas distintas, cuando por otro lado las temperaturas del mar y ambientales no invitan precisamente al baño. 
En ocasiones, especialmente en la pleamar, se producen estrepitosas olas en los primeros metros de entrada al agua por el choque de éstas con el suelo en pronunciada pendiente en esa zona. No suele suponer demasiado peligro y una vez se traspasa esa corta franja se encuentra un mar tranquilo donde se puede bañar sin mayor problema. En cualquier caso hay que tener precaución, especialmente los días en que el mar está más agitado y siempre si se trata de niños pequeños o personas que no sepan nadar. Por otro lado no existe señalización que refleje el nivel de precaución a tomar en ese aspecto. La playa del Faro de Trafalgar es poco recomendable en los días que sopla vientos fuertes como es el caso del viento de Levante, que por la cercanía al estrecho de Gilbraltar corre a veces con velocidad en esa zona. Copyright 2001 Terra Networks S.A.
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