PAPAS "LISTAS PARA SERVIR"

Los industriales peruanos debían aprovechar la variedad de pisos ecológicos que tenemos para mandar al mundo miles de variedades de papa "listas para servir". Es cierto que la papa se cultiva en casi todo el planeta pero los agricultores más avezados no han logrado conseguir más que ejemplares insípidos, buenos para freir.

¿Con ellos se podría hacer una causa?. No. ¿Un delicioso puré de papa amarilla?. No. ¿Un ajiaco de papas manzanita, yema de huevo, peruanita y muchos etceteras?. No. La infinidad que tenemos se debe a la dulzura y otros valores de los niveles en que germina y crece.

¿Qué hacer entonces?. Pues, estamos perdiendo tiempo. Ya tenemos harina de papa amarilla lista para preparar con leche en el extranjero. Pronto saldrán chips exóticos de papas con cintillo morados, anaranjados, verdes y amarillos. Hay que trabajar más en esta línea fabulosa. La papa podría contribuir en gran parte a que salgan del subdesarrollo los pueblos y comunidades que la cultivan. ¿Papa seca?.¡Qué bueno sería encontrarle otros usos que se sumen a la carapulcra!. !Hay que ponerse a pensar y pronto!

Los Hermanos Ayar, míticos fundadores del Cusco, habrían llevado entre sus avíos la papa como un regalo de la pachamama. El cronista Betanzos relata haber escuchado a los nativos que el mismo padre Sol la había sembrado en la espalda del cerro Wanakaure.

Como la papa era un alimento sagrado, el mismo Inka roturaba con una chakitaqlla de oro el seno perfumado de la pachamama o madre tierra y su esposa, la qoya, iba colocandosus semillas en los surcos. De este modo el tubérculo oscuro, que nació en canteras subterráneas, llegó a amar las manos que lo acunaban y llenó su sueño salvaje con su canto. Sin los Ayar su destino hubiera sido otro.

La tradición oral incluye a la papa en el buen trato que se debe dar a los alimentos. Dice la leyenda que los tubérculos sienten si los quieren y si son maltratados suben al hanaq pacha para quejarse a Dios y que mande inundaciones o sequías para castigar a los ingratos. Los awkillos, espíritus protectores de los cerros, vigilan también a las chacras de papa.

Parece que el fraile dominico Vicente Valverde entendió su importancia, pues, propuso al emperador Carlos V, en una carta del 20 de marzo de 1539 que se le aplicase diezmos y primicias a las cosechas para dar rentas al obispado del Cusco.

La papa fue recibida en Europa como una curiosidad botánica. Los primeros tubérculos enviados a Felipe II en 1566, llegaron de pura casualidad a manos del botánico Carolus Clasius. Este los cultivó en Viena y Frankfurt como si fueran flores. Otros afirman que fue el monje Jerónimo Cardán quien los sembró por primera vez en Galicia de donde pasaron a Italia, después a Bélgica con el nombre de "trufas".

Por esos años la papa comenzó a ser cultivada en pequeña escala y con desprecio, sólo como alimento bueno para los chanchos y los presos. Sus detractores en Alemania seguraban que causaba lepra, malaria y flatulencias, además de fomentar la lujuria. Los rusos le llamaban "la manzana del diablo" por haber dado origen al vodka, una bebida de espíritu endemoniado.

A gran Bretaña la papa llegó en los barcos del corsario sir Francis Drake. Allí dio lugar a un sarcástico comentario de Luis Ludwig Fauerbach; "El hombre es lo que come y el pueblo que consume papas no puede ser conquistador, porque (la papa) produce un letargo desesperante y no un fiero entusiasmo (falso)," a pesar de eso fue la salvación de Irlanda frente a la terrible hambruna que sufrió en torno a 1846.

A pesar de semejante propaganda la papa ganó prestigio internacional. Luis XVI escribió al farmaceútico Parmentier y éste ayudó a introducirla en el país galo. El rey le escribió. "Francia le agradecerá a Ud. por haber traído pan para los pobres". En Suecia también fue bien acogida y allí, desde entonces, se celebra el Día de la Papa.

Actualmente son pocos los países que no la cultivan. Por eso la papa ocupa el segundo lugar en la alimentación de la humanidad después del trigo. Según estudios del Centro Internacional de la Papa es un alimento perfecto. Tanto que una dieta de papa y leche entera podría dar al ser humano todo cuanto necesita para vivir.

Domesticamente la papa se consume de mil maneras, desde sancochada para comerla con ají molida, hasta la cocida y machacada para preparar la deliciosa causa, un potaje que hace honor a su nombre porque viene de una palabra qechwa, kausay, que significa "lo que da vida".

Es necesario que el aumente también el consumo interno de esta milenario regalo andino. Se debía bajar su precio para que sea más accesible a los hogares. No puede ser que teniendo una importante producción gran parte de nuestro pueblo sufra desnutrición y hambre.

Es lamentable que en el campo la papa se convierta de oro comestible en cenicienta. ¡Tenemos que trabajar más con ella para que llegue a todas las mesas!. ¡Este tiene que ser el reto para el próximo gobierno!

Esta es una campaña cívica con los textos y fotos de Alfonsina Barrionuevo.









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