Millones de latinoamericanos comenzaron un éxodo hacia lugares de descanso y de turismo religioso para aprovechar el prolongado festivo de la Semana Santa, aunque en la mayoría de los países el asueto solo es el Jueves y Viernes Santo.
Pese a que la Semana Santa es una festividad de carácter estrictamente religioso, por esta época del año los hoteles y playas suelen registrar mayor ocupación que iglesias y catedrales.
En Colombia, el calendario estipula como asueto el Jueves y Viernes Santo, además del lunes 24, y los colegios no dictarán clases durante la Semana Santa.
Esto ayuda a que familias enteras salgan de vacaciones, por lo que se espera que 1,1 millones de vehículos estén este año en las carreteras, que serán custodiadas por la fuerza pública para prevenir los secuestros masivos que la guerrilla efectuaba, y que 200.000 turistas extranjeros visiten el país.
Las autoridades mexicanas esperan, entretanto, que el 25,2 por ciento de sus casi 105 millones de habitantes viaje principalmente a Acapulco, Cancún, Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Puerto Vallarta y Veracruz.
Unos 7.850 agentes de las policías federales, 3.700 patrullas y cinco helicópteros vigilarán y apoyarán a los turistas durante sus desplazamientos.
Medidas similares se tomarán en República Dominicana, donde, además, las autoridades prohibieron el uso de 132 playas y balnearios por motivos de seguridad.
En Brasil, que tiene el mayor número de católicos del mundo, la Semana Santa se reduce al Viernes Santo, cuando 50.000 fieles son esperados en la Basílica de Nuestra Señora Aparecida, situada a 167 kilómetros de Sao Paulo.
El número de fieles que acudirá a Aparecida, el mayor santuario mariano del mundo, y otros sitios de peregrinación es mínimo comparado con los millones de almas que abarrotarán las playas situadas a lo largo de los casi 8.000 kilómetros del litoral atlántico brasileño.
En Argentina se prevé que 2,4 millones de personas se trasladen a centros turísticos, en especial a Mar del Plata y otros balnearios sobre el océano Atlántico, y las sierras de la provincia de Córdoba.
Este país sufre una alta tasa de muertos en accidentes de tránsito, por lo que el Gobierno anunció que redoblará los controles en Semana Santa.
En Chile, los viajeros se dirigirán a Argentina.
En Uruguay, que denomina oficialmente estos días "Semana de Turismo", se prevé que unos 135.000 pasajeros se movilicen entre este viernes y el Domingo de Ramos hacia las playas de Maldonado, donde está Punta del Este, al litoral del río Uruguay, límite con Argentina, y la frontera norte con Brasil.