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Martes, 18 de Marzo de 2008

Por los barrios de Buenos Aires en Semana Santa

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La Boca, barrio chato, colorido y popular, y Puerto Madero, con sus enormes rascacielos de vidrio y cemento, están tan cerca geográficamente como lejanos en sus respectivas historias.

 Caminito, Buenos Aires Caminito, Buenos Aires

 Buenos Aires Buenos Aires

La ciudad es cosmopolita y tiene barrios de arquitectura francesa y una la Avenida de Mayo, la primera de la ciudad, abierta el 9 de julio de 1894, que marcó el comienzo de otra urbanización: la de las casas de seis o siete pisos.
Lo mejor de Buenos Aires

A La Boca la hicieron los primeros inmigrantes italianos, en su mayoría genoveses, y el club de fútbol que por azar lleva los colores de la bandera sueca, y a Puerto Madero lo eligen los foráneos, amigos del wi-fi, que chequean sus e-mails de Londres, Nueva York o Munich.

En ese barrio, el más nuevo de la ciudad, está el Puente de la Mujer, obra del arquitecto Santiago Calatrava, cuyo mecanismo de giro -para dejar pasar los barcos- es uno de los más grandes del mundo, con 20 motores eléctricos.

También está el Barrio Chino, en Belgrano, que surgió en la década de 1980, con la llegada de inmigrantes asiáticos, en especial de Taiwán, quienes comenzaron a celebrar su año nuevo con el desfile del Gran Dragón por las calles.

Ese día muchos turistas colman los restaurantes y visitan el supermercado de venta de productos orientales, verdulerías, pescaderías y locales de historietas y vídeos japoneses, o el templo budista Chong Kuan, uno de los pocos de esa religión en Buenos Aires.

La ciudad es cosmopolita y tiene barrios de arquitectura francesa y una la Avenida de Mayo, la primera de la ciudad, abierta el 9 de julio de 1894, que marcó el comienzo de otra urbanización: la de las casas de seis o siete pisos.

En esa avenida está el Café Tortoni, fundado en 1858, que es el más antiguo de la ciudad en funcionamiento, con sus mesas de mármol y madera y fotos viejas en las paredes, que lo convierten en el arquetipo de los bares porteños.

El Tortoni fue fundado por un inmigrante francés, que le puso el nombre de un café que en aquel entonces estaba de moda en París. Jorge Luis Borges, Luigi Pirandello, Federico García Lorca, Julio Cortázar y Carlos Gardel fueron algunos de sus asiduos concurrentes famosos de ese café, donde siempre hay espectáculos de tango y de jazz, y es el único lugar donde se consigue la leche merengada.

En el barrio de Barracas, en el sur de la ciudad, nació el artista plástico Marino Santamarina, quién en la década de 1990 cubrió el frente de su taller, en Lanín 32, con una de sus obras.

Una recorrida a esta obra de arte a cielo abierto puede ser un complemento de la tradicional visita a Caminito, lo mismo que encontrar al artista, quien en la tarde suele estar en su taller.

Terra Argentina

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