> Turismo


Portada
Perú
» Fiestas tradicionales
» Paraísos Naturales
» Lugares de turismo
» Perú histórico
» Música y Danzas
Estilos

Guía turística
Andinismo
Lunahuaná
Patrimonio Cultural
Aventura
Carnaval de Brasil
Playas nudistas


 Museos

Museos de la ciudad de Lima


 Calendario

Calendario turístico del mes


 Viajeros Famosos

Artistas del medio comparten sus viajes


 Agenda

Agenda turística de la semana


 Newsletter

Recibe semanalmente los titulares en tu correo electrónico


 Servicios

El Tiempo



Postales


 Escríbenos

Envíanos tus comentarios, información, sugerencias, etc



LIMA 24°C  | Máx: 26° Min: 18°
Ver más ciudades... 


 Turismo




16/03/2006
Rupac a la vuelta de la esquina


Olinda Palomino, navegante de Terra, nos cuenta su interesante viaje por las ruinas de Rupac. Acompáñanos en este viaje y recuerda que tú también puedes compartir tus historias.

















Siguiendo con mis destinos turísticos, voy a documentarles y exponerles la manera más fácil (y como es mi estilo, económica) de conocer unas ruinas consideradas las mejores ruinas pre-incas, tanto por su arquitectura como por el buen estado de conservación.

Y para mejorar el panorama, a pocas horas de lima. Y tan sólo un fin de semana. Amigos, les presento: RUPAC.

*Primer punto: olvidarse de la fiesta del viernes con el objetivo de despertarse sumamente temprano y agarrar el bus “El Huaralino” en Acho. Y digo encarecidamente temprano, para aprovechar que los ladrones que circundan por ahí aún permanecen dormidos recuperándose de la fiesta a la que tú dejaste de ir.

Si fue muy temprano y no pudiste desayunar, únete al pueblo peruano y aprovecha al emolientero infaltable en todo terminal. Me olvidaba, el pasaje está 4 soles, y no te molestes en conseguir ventana. El pasaje de Lima a Huaral no es nada espectacular como si será lo que viene.

Luego de un máximo de 2 horas de viaje, en Huaral, vas en la búsqueda del paradero de taxis cuyos conductores por el “módico” precio de 10 soles por persona te llevarán al Pueblo de La Florida, primer destino obligatorio en el camino de las ruinas (en cada auto entran 5 personas, teóricamente cómodas, y como todo taxi en Perú, 2 personas del camino que entran atrás en la maletera).

La Florida es un pueblito muy pequeño y agradable, tan sólo toca ahí una estancia en la travesía. Luego de cancelar 5 soles por “derecho de ver las ruinas” al dizque representante turístico del pueblo (que a la vez es uno de los propietarios de los 3 únicos carros existentes en la Florida), estás listo para elegir tu manera de viaje. Y hago la acotación de “dizque” porque no faltarán muchos más que se hacen llamar “los representantes de turismo”.

Es aquí donde se te presentan 2 opciones:

*Opción 1.-
Si eres de los guerreros acostumbrados a estos viajes mínimo una vez al mes; con un físico impresionante conseguido de las caminatas en protesta contra las cadenas de gimnasio; podrás tomar esta opción.

Este trayecto consiste en una caminata de pura subida, en un promedio de 3 horas en el mejor de los casos (cabe decir que las personas del pueblo acostumbradas a esta ruta la hacen en un máximo de 2 horas).

De antemano, si estás decidido a ella, te recomiendo calcular el peso de tu equipaje. O en el mejor de los casos, conseguirte un enamorado que cariñosamente detesta verte cargando y lleva tu equipaje; como en el caso de Raquel y Javier, nuestros compañeros de viaje que fueron los únicos que se aventuraron a esta travesía.

El destino en este caso como en el siguiente es llegar a Pampas, un pueblo aun más pequeño que La Florida, tanto así que si encuentras habitantes será porque es tu día de suerte. Este es el pueblo del cual parte la siguiente ruta que lleva directamente a Rupac.

*Opción 2.-
Para llegar a Pampas. Si cuentas, como fue mi caso y el de mis otros 2 compañeros con un poco más de presupuesto, y estás decidido a llegar a las ruinas antes de las 5:30 pm; hora precisa para admirar la puesta de sol, la cual créeme será la más espectacular que puedas ver en tu vida, y de la que hablaré brevemente más adelante; y sumado a eso, no cuentas con un físico extraordinario, te recomiendo esta vía.

El taxi, el cual pasa cada 30 minutos a partir de las 12:00 pm, te cobrará también 10 soles por el favor de llevarte en 30 minutos a Pampas. Así habrás ahorrado tiempo y físico, porque de Pampas viene una caminata de pura subida de aproximadamente 3 horas.

Si eres precavido y porque no decirlo, un tanto flojo; y si además no cuentas con la suerte de Raquel de tener alguien quien cargue tu equipaje; y si sumado a eso, eres la más previsora del grupo llevando una olla y sobres de sopa que se convertirán en una delicia por la cual todos luego te amarán (a pesar que al inicio renegaron contigo por tu exceso de equipaje), te recomiendo encarecidamente contratar desde La florida un burro.

Para mí, acostumbrada a pocos viajes de caminata, el burro se ha convertido en mi mejor amigo, nunca falta uno. En la florida, en la 2da tienda que existe, pregunta por el gordo, lo llevas en el taxi y no sólo habrás ganado un burro que por 20 soles te lleva tu equipaje y el de tus compañeros hasta las ruinas, también habrás ganado un excelente guía de viaje.

De Pampas, cualquiera haya sido tu opción escogida, te toca una caminata de 3 horas como lo mencioné anteriormente. El objetivo no sólo es disfrutar de una vista espectacular mientras caminas. El objetivo es llegar antes de las 5:00 pm. para admirar la puesta de sol más impresionante que puedas ver en tu vida.

De pronto, te encuentras en lo alto de cerro y ves las nubes en el infinito como si fuera un mar pintado por el más diestro artista. Poco a poco, el cielo va cambiando por todos los colores. El sol se pone majestuosamente y en 30 minutos no podrás creer el sueño que estás viviendo.

Las ruinas no conseguirás apreciarlas en su esplendor ese día. Luego del espectáculo anteriormente descrito te dispones a armar tu carpa y sacar tus ollas que se convertirán en olla común. Departes un rato con los amigos, disfrutas viendo el cielo más estrellado y por ahí alguna que otra estrella fugaz.

Te recomiendo dormir temprano, para así recuperar fuerzas y levantarte al día siguiente al alba y disfrutar de las ruinas pre-incas mejor conservadas y con una arquitectura digna de nuestros antepasados.

Algunos llaman a Rupac “el Macchu Picchu limeño”. Si gozas de una imaginación un tanto extraña como yo, alucinarás y pondrás nombres a cada ruina. Así, una se convierte en la casa principal, otros en los cuartos de los niños y hasta del vigilante.

Lo que sí es cierto, es que estas ruinas presentan edificaciones que llegan a tener 10 m de altura y están ubicados al borde del abismo. Lo que sí es una verdadera lástima, es como aún persiste la falta de cultura y conservación de nuestros restos arqueológicos. No basta siempre algún desubicado que osa hacer pintas en nuestras ruinas; porque sí, al fin y al cabo son nuestras, es nuestro patrimonio cultural.

Luego de esto, no toca más que el nunca esperado regreso. Luego de volver a empacar tu carpa e instrumentos de viaje, te dispones a una larga caminata de 5 horas. ¿Por qué? Porque además de la bajada inevitable de Rupac a Pampas, no podrás esta vez ahorrarte la caminata en taxi; no hay taxis esperando en Pampas.

Esto debido a que muy pocas personas conocen de esta maravilla y con suerte, aparte de tu grupo de viaje, encontrarás otro grupo más. Pero como lo repito, con mucha suerte.

Es por esta razón, que ineludiblemente, tendrás que hacer la bajada de pampas a La Florida. Pero no te preocupes, la bajada es mucho más sencilla que la subida aún así tengas equipaje. Si yo lo pude hacer sin problemas, más que unas cuantas caídas por algún tramo empinado, entonces cualquiera puede hacerlo.

Así llegas a la Florida y el camino de regreso es el mismo. Taxi hasta Huaral, y bus de Huaral a Lima. Los precios son los mismos.

**Precauciones:

1.-Lleva sorochil y si tienes olla, bolsitas de mate de coca. No falta algún limeño desacostumbrado a la altura y víctima del soroche.

2.-No se te ocurra viajar, como fue en mi caso, en un día cuyo domingo de regreso sean Elecciones Municipales y encima, Fiesta de Huaral. ¿Por qué? Porque no encontrarás taxi de regreso de La florida a Huaral y tendrás que suplicar por 3 horas al dueño de los únicos 3 carros que existen en La Florida.

Y luego de transar con la esposa, aceptará llevarte por un presupuesto mucho mayor. Luego en Huaral, te tocará hacer una cola de 5 cuadras por todos los huaralinos residentes en Lima que tuvieron que ir a votar ese día o a departir con sus familias.

Este es el resumen de mi viaje. Espero les guste y sirva. Y si se deciden a hacerlo, les aseguro no dejarán de sorprenderse de las maravillas que tenemos a la vuelta de la esquina.

Compañeros de viaje: Jimmy, Nadia, Javier, Raquel. Muchas Gracias!!!!!!!!!!!!!!

Olinda Palomino Zegarra

Terra