
Diez días en los que descubrió innumerables tesoros cruzando las fronteras de nuestro país.
Era un recorrido por Quito (Ecuador), Los Angeles y Alaska (EE.UU.), Kamchatka (Rusia), Shangai y Beijing (China), Hong Kong y Madrid, que fue organizado para la prensa por el Fondo de Cooperación Asia Pacífico Apec. Periodistas de diferentes medios fueron convocados y Jessica fue uno de ellos.
La primeras paradas se realizaron en Quito y Norteamérica, pero fueron las hermosas luces de la ciudad de Shangai, las que más impactaron a Jessica por las insólitas composiciones que formaban en las alturas las construcciones modernas pertenecientes a la urbe china.
Una sensación indescriptible fue la de encontrarse con una cultura ajena a ella. Una gastronomía totalmente diferente. Ella recuerda aún el sabor de Beijing, una suculenta cabeza de pato servida al plato. Sin duda difícil de olvidar aunque confiesa entre risas, que no sabía mal.
La Gran Muralla China, es aún más emblemática y gigantesca de cerca cuando la pisas, cuando la recorres estando sobre ella. Esta muralla tiene una extensión de 6700 kilómetros de los cuales Jessica sólo recorrió el intervalo restaurado por la dinastía Ming.
El viaje concluyó en Madrid. Con él, un recuerdo perenne en su memoria, tantos sitios, tantas personas, sus saludos cálidos, las lenguas extrañas, las comidas exóticas, y tan sólo diez días para vivirlo.
En la memoria continúan una ruta eterna, la del conocimiento y la experiencia al enriquecerse con otras culturas. Eso es lo que nos hace únicos y diferentes. Un viaje breve por el mundo.
Texto: Sara Apaza
Universidad de San Martín de Porres Facultad de Ciencias de la Comunicación
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