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 Mónica Sánchez
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 Huancaya
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 Huancaya
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Los pueblos de Huancaya (3,500 m.s.n.m.) y Vilca (3,770 m.s.n.m.) pertenecen a la Provincia de Yauyos, valle del Río Cañete. El primero se caracteriza por poseer una hermosa iglesia colonial y por el Puente de Arcos, hecho en piedra, que cruza sobre el río Cañete, formando lagunas.
Luego, a 10 km. de Huancaya se encuentra el pueblo de Vilca, donde destaca una plaza de armas con una pequeña iglesia. Además, está rodeada de lagunas de lindos colores, siendo la principal la laguna de Papacocha.
Estuve en Huancaya y la ruta que hice fue desde Lunahuaná, hay diez horas de camino por trocha para llegar a ese lugar que es realmente extraordinario, yo no lo conocía, había ido a la sierra, al Callejón de Huaylas; pero ese lugar tiene unos parajes muy hermosos con mucha agua muy helada, mucho verde y animales silvestres.
Estuvimos en Huancaya instalados y viajábamos una hora más arriba a un pueblito que se llamaba Vilca, allí grabábamos la telenovela, y se construyó una ciudadela, inclusive parte de la población participó activamente en la novela.
Yo siempre he tenido una relación especial con la sierra aunque mis padres son del norte y yo nací en Lima, sin embargo siempre que he llegado a algún lugar de la sierra, siento como si una parte mía le perteneciera, es bien extraño. Fue una experiencia maravillosa encontrarme en un lugar como Huancaya con el personaje de Eva, mestiza e hija de una princesa chanca, que es de la novela.
Son lugares donde el calor y el frío son extremos, tu cuerpo a los días empieza a aclimatarse, pero los primeros días son muy helados y tu ritmo cardiaco se acelera a mil; sin embargo aprendes a adaptarte. Yo cuando estuve allí me daba la sensación de que no quería volver, una cosa bien curiosa, la energía que emana la sierra en mi caso tiene un magnetismo muy fuerte: el silencio, el estar, el ver, muy distinto a lo que pide la costa: el hacer, el hablar, no mirar.
Fuimos setenta personas y no hay hoteles, nos alojamos en distintos hospedajes-casas, nos repartimos, muy amablemente nos acogieron. Para ir del cuarto a la ducha era..., la primera vez me acuerdo me dieron ganas de ir al baño y ya no pude seguir durmiendo porque mi corazón se aceleró; el tiempo transcurre distinto, no habían relojes ni cómo calcular el tiempo aunque nuestro día empezaba a las cinco de la mañana y todo estaba negro, sin embargo el cuerpo tiene una capacidad de adaptarse extraordinaria, pasan tres noches y a la cuarta ya tienes otro registro del tiempo y veíamos el amanecer en las locaciones.
Las locaciones se construyeron, se realizó una iglesia y una pequeña ciudadela de la época de inicios de la colonia, justo el previo a la llegada de los españoles en un habitat indígena y en ese sentido la gente fue colaboradora.
La gente de Vilca es bien celosa y gracias a ese celo se ha mantenido virgen, son muy recelosos con sus terrenos, con sus espacios, lo que lo hace hermoso, porque el Perú tiene zonas turísticas muy bonitas que ya han sido colonizadas.
Hay muchas lagunas, cataratas, caídas de agua por todas partes, agua heladísima, mucho verde, hay como pampas, cerros, parajes como la película de Pocahontas, agua agua, verde, verde, caballos salvajes, ganado salvaje, al que le ponen cintas de colores, cuando celebran la fiesta de un santo durante tres días, y hacen el palo encebado, varios rituales.
Huancaya es un pueblito donde a las once de la noche se apaga la luz de la plaza, es bien rústico y tiene un teléfono satelital para llamar con tarjeta, al final del día se hacían las llamadas y a veces no había línea.
Después tomábamos el famoso calientito que es un hervido de frutas con un macerado de licor muy suavecito que es buenazo, riquísimo y la comida era espectacular porque llegaban unas señoras adonde íbamos a grabar con sus ollas, su leña; el combustible era de la caca de la vaca, hay lugares donde las almacenan y no huelen a nada cuando se secan, la comida era recién hecha y tomamos sopa de carnero hasta carne de toro.
Hay dos vías para llegar, te vas desde Lunahuaná y son diez horas de camino pero no hay tanto picos de altura, la subida es más gradual, por lo tanto la posibilidad de un soroche menos suave; la otra es por la Oroya, creo que son también diez horas de camino, pero allí si tienen que pasar por Ticlio y sientes la pegada de la altura.
No cualquier bus llega, hay que conocer el camino, no es una ruta tradicional comercial, es una especie de carril medio donde en cada curva el bus tiene que parar para que el otro pase y retroceder, porque no entran dos carros a la vez; entonces hay que conocer bien las rutas, hay abismos, también te cruzas con el ganado. Luego de Huancaya a Vilca íbamos en una combi y demoraba una hora.
Se contrató a personas que tuvieran animales para que salieran en la novela, todos los días iban a grabar y allí descubrí que las llamas son la muerte, son unos animales muy huraños, ariscos, ni siquiera con el dueño establecen un vínculo afectivo, y son muy detallosas, cuando grabábamos escenas fuertes se fastidiaban, sin embargo posaban para las cámaras.
En estos pueblos se ven caballos tirados y relajados, un burrito rascándose, porque la cantidad de horas que convives con esos animales, cuando ellos se acostumbran a ti, empiezan hacer su vida normal, y ves cosas que normalmente no se ven. Además, la tez de los niños no es grieta marrón sino como gris con rojo y hablan quechua aunque también español.
En el día el calor es muy fuerte pero en la sombra hace frío, también llovió, granizó, de todo y nos metíamos al agua heladísima, sin embargo es energizante, sales y te pone a mil, son aguas puras cristalinas que las puedes tomar, totalmente limpias.
Huancaya es como un lugar de paso para el turista, mucha gente la conoce, iban acampar, si bien es lindo que se mantenga virgen, es importante que se mejoren los caminos, hacer turismo ecológico que genere ingresos económicos a la población.
Se hizo conocida porque en sus lagunas, donde hay truchas, iba Fujimori con su avioneta a pescar y tenía una casa que ahora se ha vuelto de uso de la ciudad y fue Michel Gómez, quien es un amante del Perú, que encontró este lindo lugar para grabar la telenovela.
Terra
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