Rodrigo Ortiz Peñaranda - Fanático de Green Day.
Foto: People & Music
Rodrigo Ortiz Peñaranda había perdido la esperanza de conocer personalmente a Green Day. Luego de dos días aguardando sin fortuna en la puerta del Swissotel, donde el trío californiano se hospedó en su estancia en Lima, partió al Estadio de San Marcos totalmente desilusionado, ya que no había logrado ver a ninguno de sus ídolos ni tenía siquiera un garabato en los discos que había llevado con la esperanza de un autógrafo. Pero en el gramado de la Decana de América lo esperaba una sorpresa inimaginable, el sueño de todo fanático: cantar con su banda predilecta y recibir una guitarra de manos del propio Billie Joe Armstrong, algo que ni él mismo cree aún.
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Luego de no dormir durante 48 horas, el tiempo que estuvo Green Day en Lima, Rodrigo le cuenta a Terra Stereo lo que significó subirse al escenario con su grupo insignia, cantar uno de sus temas favoritos con ellos y, encima, llevarse la guitarra Fender de Billie a su casa. “Aún no lo puedo creer. Acabo de despertarme y siento que sigo soñando, todo pasó tan rápido que sigo sin creerlo”, comenta a través del teléfono. “Ahora estoy seguro que amaré a Green Day hasta la muerte. Había perdido la esperanza de conocerlos o abrazarlos y me sorprenden con esto que fue inimaginable”.
Ortiz fue elegido entre miles de por el líder de Green Day para cantar el clásico tema “Longview”, algo que hizo sin temor alguno y con la convicción de vivir un sueño en la vida real. A cambio de ello recibió una preciada guitarra Fender Squier de manos de su ídolo máximo. “Imagínate, ya había cumplido mi sueño al abrazar a Billie y subirme al escenario a cantar con ellos, y me sorprende dándome su guitarra, eso ya fue demasiado”, comenta este joven de 21 años, estudiante de administración de empresas de la Universidad de Lima.
Rodrigo, de 21 años, confiesa que es fanático de Green Day desde la época del disco “Warning” (2000) y que desde esa fecha es un comprador compulsivo de todos los artículos que tengan el nombre del trío californiano. “Tengo de todo, casetes, discos, vinilos, libros, pósters. Ahora más que nunca Green Day es y será mi grupo favorito”, comenta Ortiz, quien guardará bajo siete llaves la preciada guitarra que ahora tiene en su poder. “Pensar en venderla sería una tontería, un pecado”.
- Terra Stereo































