La primera presentación de Franz Ferdinand en nuestro país fue una exhibición de lo mejor del funk rock y disco de esta nueva era. La banda liderada por Alex Kapranos se metió el público al bolsillo con sus filosos riffs y endiablada percusión. Hubo tiempo de improvisar, incluso, algunos acordes de cumbia tropical amazónica.
La incursión de Franz Ferdinand en tierras peruanas fue épica. Los cuatro escoceses hicieron gala de un manejo instrumental vertiginoso. La batería de Paul Thomson sometió a todos con sus bombazos y beats de alta factura, las cuatro cuerdas del bajo a cargo de Bob Hardy dibujó mucho de los zigzagueos danzantes de todo el show; y, finalmente, el duelo entre McCarthy y Kapranos en las guitarras coronó una noche de rock hecho para la pista de baile.
La avalancha de éxitos se dio inicio con la brillante "Come On Home", pieza fundamental del disco debut del cuarteto. Acto seguido llegó "No You Girls", de su última placa, que hizo saltar a todos al ritmo frenético de los guitarrazos de McCarthy. "The Dark of the Matinée" fue el primero de los himnos en ser interpretado, la ejecución fue impecable.
"Michael", "Do You Want To" y "Can't Stop Feeling" no dieron tregua, la vorágine a cargo de la excelente base rítmica hicieron que el show se convierta de a pocos en una especie de "rave" electrónica de la que todos se fueron contagiando. Mientras que "Walk Away" bajó las revoluciones y preparó el terreno para la más esperada de la noche: "Take Me Out". El clásico de la banda sonó soberbio, con ese efecto masivo que la canción tomó a partir de que fue infaltable en cuanta recopilación de rock existiera. Para esa altura del concierto la gente ya estaba entregada.
Kapranos demostró por qué le gusta tanto la cumbia peruana
En medio de alguno de sus clásicos, Alex Kapranos regaló acordes que hacían recordar canciones de cumbia amazónica, esa que tan fascinado tiene al líder del grupo. El guiño a nuestro país fue agradecido con efusivos aplausos por la concurrencia. El nuevo disco de Franz Ferdinand encajó perfecto con las clásicas canciones del grupo, como "Ulysses", que fue una muestra de ello. El sencillo desató los primeros "pogos" en el público que celebró cada acorde de esta oda rockera de nuestros tiempos. "What She Came For", otra de las joyas del disco "Tonight", armó el descontrol entre los más eufóricos.
Tras haber literalmente destrozado una batería al ritmo de "Outsiders", la banda se retiró para preparar el encore. "Jaqueline", "Darts of Pleasure", "Turn It On" y "This Fire" dejaron sin aliento a los extasiados limeños. Finalmente, tras una versión electro punk de "Lucid Dreams", la banda se despidió bandera peruana en mano y con la dulce promesa de volver. Así, el cuarteto británico dejó en claro por qué es una de las bandas más interesantes de la actualidad y, por qué más allá de toda pose, sus integrantes son tipos enfermizamente enamorados de la música que hacen y eso se nota sobre el escenario y lo lucen orgullosos. Vuelvan pronto.
Arturo Puescas - Terra Stereo