Los Premios Lo Nuestro, que se entregan esta noche en Miami (EE.UU.), son famosos por sus espectaculares números musicales así como por la alfombra roja que los precede y que en esta ocasión fue testigo del duelo de elegancia entre Thalía y Paulina Rubio.
De Pee Wee a Chayanne y de Paulina Rubio, quien bautizó la noche como una "llena de glamour", a su eterna rival, Thalía, quien deslumbró en un "vintage" Armani Privé negro. De hecho, las locutoras insinuaron que, quizás, esa noche el público vería la reconciliación de las cantantes mexicanas, quienes se distanciaron después de que el grupo Timbiriche, que las hizo famosas en la década de los ochenta, se disolviera.
Pero el anuncio se quedó en la promesa, pues Paulina y Thalía no se encontraron, al menos antes de la gala que se celebra en el American Airlines Arena. Pero aunque llovieron las celebridades, la verdadera estrella sobre la alfombra roja fue la moda, y para ofrecer una crítica del desfile de suntuosos trajes de los más grandes diseñadores, Kika Rojas, directora de belleza y moda de la revista People, y Rodner Figueroa, el "fashionista" de Univision, fueron los comentaristas de la noche.
Una de las más elegantes de la noche fue Natalia, la vocalista de La Quinta Estación, quien abrió el desfile sobre la alfombra roja, pues fue la primera en posar ante las cámaras con un bello Oscar de la Renta en blanco y negro, de falda acampanada.
El reguetonero Tito "El Bambino" sorprendió con un discreto y elegante traje negro del colombiano Alex Ladino, mientras que Jackie Bracamontes, la estrella de la telenovela "Sortilegio", bajó de la limusina de la mano de Felizola, el diseñador de su traje de encaje bordado a mano en París.
La alquimia única de las estrellas, la moda, y el entusiasmo de los fanáticos hizo de la alfombra roja de Premios Lo Nuestro un espectáculo lleno de energía.
Terra Stereo - EFE