Parece que los nuevos pechos de silicona de la cantante Amy Winehouse no se ajustan a su ropa.
La intértrete de "Rehab" dejó escapar un seno al salir de un restaurante con su ahijada musical, Dionne Bromfield, el pasado lunes en Londres.
Lo más curioso es que fue el mismo pecho en el que Amy tiene tatuado el nombre de su ex-marido, Blake Fielder-Civil, a quien la cantante, según se dice, puede haber vuelto a encontrar.