

Podríamos decir que la primera palabra en castellano que Jerry Hill Gates aprendió fue “No”. Por lo menos Mónica Delta se encargó de que así fuera. Y es que el día en que se conocieron –hace ya siete años atrás-, Jerry quedó automáticamente prendado de la periodista peruana. Mientras que ella lo define de la siguiente manera: “No pasaba nada”.
Luego -gracias a la instancia de Hill- las cosas se fueron dando: “Teníamos mucho en común. Y eso de que los polos opuestos se atraen, nunca fue una verdad para mí”, confiesa Delta.
Ambos, amantes de la música, de los buenos libros, de los viajes y con un divorcio a cuestas, decidieron un buen día ir al altar y unir sus vidas para siempre –o lo que eso signifique.
“Yo hice muchos planes, pero mi camino era Mónica y decidí seguirla”, asegura Jerry mientras observa como Mónica desliza una mano por su rodilla.
