San Francisco Solano
Fecha Central: 18 de Abril
Francisco Solano, llamado "el
Taumaturgo del nuevo mundo", por la cantidad de prodigios
y milagros que obtuvo en Sudamérica, nació
en 1549, en Montilla, Andalucía, España.
Estudió con los Jesuitas,
pero entró a la comunidad Franciscana porque le
atraían mucho la pobreza y la vida tan sacrificada
de los religiosos de San Francisco.
Cuando llegó a Andalucía
la peste del tifo negro, San Buenaventura se contagió
y murió luego se contagió también
Francisco y creyó que ya le había llegado
la hora de partir para la eternidad, pero luego, de la
manera más inesperada, quedó curado. Con
eso se dio cuenta de que Dios lo tenía para obras
apostólicas todavía más difíciles.
Pidió a sus superiores
que lo enviaran de misionero al Africa, pero no fue aceptada
su petición. Poco después, el rey Felipe
II pidió a los franciscanos que enviaran misioneros
a Sudamérica. Finalmente y para alegría
suya, Francisco fue el elegido para la misión de
extender la religión en estas tierras.
Fray Francisco Solano recorrió
el continente americano durante 20 años predicando,
especialmente a los indios. Pero su viaje más largo
fue el que tuvo que hacer a pie, con incontables peligros
y sufrimientos, desde Lima hasta Tucumán (Argentina)
y hasta las pampas y el Chaco Paraguayo. Más de
3,000 kilómetros y sin ninguna comodidad. Sólo
confiando en Dios y movido por el deseo de salvar almas.
Fray Francisco llegaba a
las tribus más guerreras e indómitas y aunque
al principio lo recibían al son de batalla, después
de predicarles por unos minutos con un crucifijo en la
mano, conseguía que todos empezaran a escucharle
con un corazón dócil y que se hicieran bautizar
por centenares y miles.
Un Santo estando el santo
predicando en La Rioja (Argentina) llegó la voz
de que se acercaban millares de indios salvajes a atacar
la población. El peligro era sumamente grande,
todos se dispusieron a la defensa, pero Fray Francisco
salió con su crucifijo en la mano y se colocó
frente a los guerreros atacantes y de tal manera les habló
(logrando que lo entendieran muy bien en su propio idioma)
que los indígenas desistieron del ataque y poco
después aceptaron ser evangelizados y bautizados
en la religión católica.
El Padre Solano tenía
una hermosa voz y sabía tocar muy bien el violín
y la guitarra. Y en los sitios que visitaba divertía
muy alegremente a sus oyentes con sus alegres canciones.
Un día llegó a un convento donde los religiosos
eran demasiado serios y recordando el espíritu
de San Francisco de Asís que era vivir siempre
interior y exteriormente alegres, se puso a cantarles
y hasta a danzar tan jocosamente que aquellos frailes
terminaron todos cantando, riendo y hasta bailando en
honor del Señor Dios.
San Francisco Solano misionó
por más de 14 años por el Chaco Paraguayo,
por Uruguay, el Río de la Plata, Santa Fe y Córdoba
de Argentina, siempre a pie, convirtiendo innumerables
indígenas y también muchísimos colonos
españoles. Su paso por cada ciudad o campo, era
un renacer del fervor religioso. Un día en el pueblo
llamado San Miguel, estaban en un toreo, y el toro feroz
se salió del corral y empezó a cornear sin
compasión por las calles. Llamaron al santo y éste
se le enfrentó calmadamente al terrible animal.
Y la gente vio con admiración que el bravísimo
toro se le acercaba a Fray Francisco y le lamía
las manos y se dejaba llevar por él otra vez al
corral.
Por orden de sus superiores,
Fray Francisco pasó los últimos en la ciudad
de Lima predicando y convirtiendo pecadores.
Murió en su habitación
el 14 de julio de 1610. Se dice que durante toda esa noche,
la gente pudo ver una rara iluminación brotar de
la habitación.
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