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7 de junio
SAN NORBERTO,
Arzobispo de Magdeburgo, Fundador de los Canónigos Regulares
de Premontré
Nació en Xanten
y desde joven abrazó la vida religiosa, recibiendo las órdenes
menores, incluyendo el subdiaconato. Fue converito cuando caminando
por un sendero un rayo asustó a su caballo e hizo que lo
derribara al suelo, dejándolo sin conocimiento por más
de una hora. Lo primero que dijo al volver en sí, fueron
las palabras de San Pablo: "¿Señor, que quieres
que yo haga?" y por respuesta oyó las palabras del salmo
37: "Apártate del mal y haz el bien".
La conversión fue tan repentina y tan completa como la del
apóstol Pablo; se retiró a una casa de oración
a meditar y a hacer penitencia y se puso bajo la dirección
de un santo director espiritual. Después de hacer los debidos
estudios fue ordenado sacerdote en el año 1115.
Uno de sus propósitos
fue cumplir y seguir fielmente el Evangelio, y difundirlo por todo
el mundo. El Pontífice Gelasio II le concedió licencia
para predicar por todos los paises, fundando una comunidad en una
zona desértica llamada "Premonstré".
Los monjes, con el santo a la cabeza, se dedicaron a vivir el Evangelio
lo mejor posible, y pronto San Norberto tuvo nueve conventos en
diversas partes del país. El Papa Honorio II aprobó
la nueva comunidad, la cual se extendió por varios países.
Fue nombrado Arzobispo
de Magdeburgo, y San Norberto se dedicó con todas sus energías
a poner orden en su arquidiócesis, ya que muchos laicos se
estaban apoderando de los bienes de la Iglesia y algunos sacerdotes
no tenían el debido comportamiento. Sus reformas tuvieron
una fuerte oposición. Le inventaron toda clase de calumnias
y trataron de levantar al pueblo en su contra. Dos o tres veces
el santo obispo estuvo a punto de ser asesinado. La rebelión
llegó a tal extremo que San Norberto tuvo que salirse de
Magdeburgo, pero entonces empezaron a suceder tan terribles males
en la ciudad, que los ciudadanos fueron a pedirle que regresara
y le prometieron ser más obedientes a sus mandatos e instrucciones.
A los pocos años, en el clero se notaba ya un cambio muy
consolador y un gran progreso en el fervor y en las buenas costumbres.
En Roma, los enemigos
del Papa Inocencio II eligieron un antipapa, llamado Anacleto, expulsando
a Inocencio II de la ciudad eterna. San Norberto convenció
al emperador Lotario para que con un gran ejército, fuera
a Italia a defender al Pontífice, el cual sin ayuda militar
del exterior no podía entrar a Roma. El emperador Lotario,
por influencia de nuestro santo, se dirigió con su ejército
hacia Italia y en mayo del año 1133 entró a Roma,
acompañado de San Norberto y de San Bernardo, y posesionó
de nuevo al Pontífice.
Terminada esta su
última gran acción, el santo se sintió ya sin
fuerzas; en 20 años de episcopado había hecho un trabajo
como de sesenta años. Murió en Magdeburgo, el 6 de
junio de 1134, a los 53 años.
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