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5 de junio
SAN BONIFACIO,
Arzobispo de Máinz, Mártir.
Llamado el "Apóstol
de Alemania" por haber evangelizado sistemáticamente
las grandes regiones centrales, por haber fundado y organizado iglesias
y por haber creado una jerarquía bajo la jurisdicción
directa de la Santa Sede. Sus dones de misionero y reformador generaron
importantes frutos.
Winfrido (su nombre
de bautizo) se trasladó de muy joven a la abadía de
Nursling, en la diócesis de Winchester, donde se le nombró
director de la escuela. Ahí escribió la primera gramática
latina que se haya hecho en Inglaterra. A la edad de 30 años
recibió las órdenes sacerdotales y se dedicó
al estudio de la Biblia. En el año 718 el Papa San Gregorio
II otorgó a Winfrido un mandato directo para llevar la Palabra
de Dios a los herejes en general. El Santo partió inmediatamente
con destino a Alemania, cruzó los Alpes, atravesó
Baviera y llegó al Hesse.
En poco tiempo, pudo
enviar a la Santa Sede un informe tan satisfactorio que el Papa
hizo venir al misionero con miras a confiarle el obispado. El día
de San Andrés del año 722, fue consagrado obispo regional
con jurisdicción general sobre Alemania. Bonifacio regresó
a Hesse y como primera medida, se propuso arrancar de raíz
las supersticiones paganas que eran el principal obstáculo
para la evangelización. En el año 731, el Papa Gregorio
III, sucesor de Gregorio II, mandó a San Bonifacio el nombramiento
de metropolitano para toda Alemania más allá del Rhin,
con autoridad para crear obispados donde lo creyera conveniente.
En su tercer viaje a Roma fue nombrado también delegado de
la Sede Apostólica. San Bonifacio y su discípulo San
Sturmi fundaron en el año de 741 la abadía de Fulda,
que con el tiempo se convirtió en el Monte Cassino de Alemania.
Años más
tarde, cuando el Santo se disponía a realizar una confirmación
en masa, en la víspera de Pentecostés, apareció
una horda de paganos hostiles que atacó al grupo brutalmente.
El cuerpo del Santo fue trasladado al monasterio de Fulda, donde
aún reposa.
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