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4 de marzo
SAN CASIMIRO DE
POLONIA
Llamado por los polacos
como "el pacificador", fue el tercero de los trece hijos
de Casimiro IV, rey de Polonia y de Isabel de Austria. Muy devoto
desde la infancia, Casimiro se consagró a la oración
y penitencia, rechazando toda blandura consigo mismo. Casimiro vivía
siempre en la presencia de Dios y era tranquilo, alegre y simpático
a todos. Su amor a Dios se traducía en amor a los pobres,
que son miembros de Cristo.
Por obediencia a
su padre, Casimiro tuvo que partir a la frontera con Hungría,
como cabeza de ejército para defender a los nobles de ese
país de su antiguo y tirano rey, sin embargo no tuvo mucho
éxito y ante el temor de iniciar una nueva e injusta guerra,
el santo prefirió entregarse nuevamente al estudio y la oración
y renegar de tomar las armas, pese a los ruegos de su padre y de
los nobles. Asimismo, en la corte se habló de casarlo con
la hija del emperador Federico III, pero Casimiro no quiso ni pensar
en renunciar al celibato que se había impuesto. Las austeridades
que practicaba agravaron la enfermedad de los pulmones que padecía
y Casimiro murió en 1484, cuando no tenía sino 23
años de edad.
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