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25 de abril
SAN MARCOS, Apóstol
Parece que su familia
era la dueña de la casa donde Jesús celebró
la Ultima Cena, donde estaban los apóstoles reunidos el día
de Pentecostés cuando recibieron al Espíritu Santo
en forma de lenguas de fuego. Era un niño cuando Jesús
predicaba y, probablemente fue uno de los primeros bautizados por
San Pedro el día de Pentecostés.
Era primo de San
Bernabé y acompañó a este y a San Pablo en
el primer viaje misionero que hicieron estos dos apóstoles.
Pero al llegar a regiones donde había muchos guerrilleros
y atracadores, donde según palabras de San Pablo: "había
peligro de ladrones, peligro de asaltos en los caminos, peligro
de asaltos en la soledad" (2 Cor.), Marcos se atemorizó
y se apartó de los dos misioneros y se volvió otra
vez a su patria.
En el segundo viaje
Bernabé quiso llevar consigo otra vez a su primo Marcos,
pero San Pablo se opuso, diciendo que no ofrecía garantías
de perseverancia para resistir los peligros y las dificultades del
viaje. Esto hizo que los dos apóstoles se separaran y se
fueran cada uno por su lado a misionar. Después volverá
a ser otra vez muy amigo de San Pablo.
San Marcos llegó
a ser el secretario y hombre de confianza de San Pedro. Como le
escuchaba siempre sus sermones que no eran sino el recordar los
hechos y las palabras de Jesús, Marcos fue aprendiéndolos
muy bien. Y dicen que a pedido de los cristianos de Roma escribió
lo que acerca de Jesucristo había oído predicar al
apóstol. Esto es lo que se llama "Evangelio según
San Marcos".
El evangelio de San
Marcos es como una repetición de lo que el Apóstol
Pedro predicaba. Es el más corto de los 4 evangelios. El
de San Lucas tiene 1,140 frases. El de Mateo 1,068. El de San Juan
879 y el de San Marcos solamente tiene 746 frases. Son 16 capítulos
llenos de narraciones muy vivas, gráficas, salpicadas de
detalles interesantes. Se propone no dejar de narrar lo que contribuya
a hacer más llamativa la narración. Allí parece
estar hablando un testigo ocular que se ha fijado en todo y lo repite
con agrado. Es el reflejo de lo que San Pedro presenció y
que se le ha quedado grabado en su memoria. Se fija más en
los hechos de Jesús que en sus discursos. Sus narraciones
son agradables por lo frescas y espontáneas. Parece un reportero
gráfico narrando lo que sus ojos vieron y sus oídos
escucharon. Presenta atractivos cuadros: gestos, miradas, sentimientos
de Jesús. Dicen los especialistas que el evangelio de San
Marcos mientras más se le estudia, más se convence
uno de que el que lo escribió era un verdadero artista de
la narración y que con este escrito contribuyó a que
muchos millones de lectores se entusiasmen por la persona de nuestro
amable Salvador. Un sabio afirmó que "el evangelio de
San Marcos es el libro más importante que se ha escrito",
pues parece que fue el primer evangelio que se escribió y
que de él sacaron mucho material los otros tres evangelistas.
San Marcos tiene
105 paisajes y de ellos aparecen 93 en Mateo y 85 en Lucas. De las
746 frases de Marcos, San Mateo reproduce 606 y copia el 51% de
las palabras que emplea Marcos. San Lucas reproduce en su evangelio
320 de las 746 frases de San Marcos. Solamente hay 24 frases de
San Marcos que no se encuentran ni en Mateo ni en Lucas. Por eso
es que el Evangelio de San Marcos es un libro verdaderamente importante.
San Pedro llama a
Marcos en sus cartas: "Hijo mío". Y San Pablo cuando
escribe a Timoteo desde su prisión en Roma le dice: "Tráigame
a Marcos, porque necesito de su colaboración". Dicen
los antiguos historiadores que fue un compañero muy apreciado
por los dos apóstoles.
Dicen que San Marcos
fue nombrado obispo de Alejandría en Egipto, y que allá
en esa ciudad fue martirizado por los enemigos de la religión
un 25 de abril.
La ciudad de Venecia (Italia) lo eligió como patrono y construyó
en su honor la bellísima Catedral de San Marcos.
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