Por Guillermo López
García
14/7/99.- La Agencia del Medicamento
española acaba de aprobar la comercialización,
con receta, de la llamada “píldora del
día siguiente”, como habían hecho
antes las autoridades sanitarias de otros países
europeos. En este artículo, el Dr. Guillermo
López García (director del Departamento
de Ginecología, Clínica Universitaria
de Navarra) explica el mecanismo de acción
de la píldora.
La “píldora del día
siguiente” que ahora se comercializa consiste
en un gestágeno conocido ya desde hace treinta
años, el Levonorgestrel. Este viejo gestágeno,
administrado como píldora del día siguiente,
al no incluir en su composición un estrógeno,
tiene menos efectos secundarios agudos, y así,
las náuseas, vómitos, cefaleas y retención
de líquidos son prácticamente inexistentes.
El Levonorgestrel se emplea en contracepción
hormonal y en terapéutica hormonal sustitutiva
en la postmenopausia. Y en los últimos diez
años se inició su empleo como “píldora
del día siguiente” por su acción
fundamentalmente en el endometrio, al impedir la anidación
del óvulo fecundado. La dosis de Levonorgestrel
en terapéutica hormonal sustitutiva es de 0,075
mg al día durante doce días. En contracepción
hormonal, la dosis suele ser de 0,25 mg al día
por 21 días cada mes, mientras que su empleo
como píldora de la mañana siguiente
supone la administración de 0,75 mg al día
durante dos días. Como se puede ver, una dosis
alta concentrada en dos días. El precio en
el mercado ronda las 1.400 ptas. por dos comprimidos.
En los países en los que se emplea el Levonorgestrel
como píldora del día siguiente, no existe
información sobre el consumo de este fármaco
con fines abortivos.
Desde el punto de vista del mecanismo
de acción, hay que aclarar que las distintas
píldoras del día siguiente tienen una
acción fundamentalmente anti-implantatoria,
pues impiden la anidación del óvulo
fecundado en el endometrio, y por lo tanto, deben
ser consideradas como píldoras abortivas precoces.
Es corriente el confusionismo terminológico
en este punto. Y así podemos ver cómo
los titulares de prensa frecuentemente dicen que esta
píldora evita la implantación del óvulo
en el útero, cuando el óvulo nunca se
implanta si previamente no fue fecundado. Y es entonces
cuando el embrión, en sus primeras fases de
desarrollo, se implanta.
El aborto, precoz o tardío,
supone siempre la muerte del embrión, de un
ser humano, y en sus primeras fases de desarrollo
sigue siendo y será un hecho grave. Se aborta
o no se aborta, independientemente de los métodos
empleados.