La Pasión de Cristo es
una película sobre las últimas doce
horas de la vida de Jesús de Nazaret. La película
empieza en el Jardín de los Olivos (Getsemaní)
donde Jesús ha ido a rezar después de
la Última Cena. Jesús se resiste ante
las tentaciones de Satanás. Traicionado por
Judas Iscariote, Jesús es arrestado y llevado
dentro de las murallas de la ciudad de Jerusalén,
donde los líderes de los Fariseos lo confrontan
con acusaciones de blasfemia y su juicio termina en
una condena a muerte.
Jesús es llevado frente
a Pilatos, el Gobernador Romano de Palestina, quien
escucha las acusaciones hechas por los Fariseos. Al
darse cuenta que está frente a un conflicto
político, Pilatos, cede ante el Rey Herodes.
Herodes manda de nuevo a Jesús con Pilatos,
quien da a la multitud la opción de escoger
entre Jesús y el criminal Barrabás.
La multitud decide soltar a Barrabás y condenar
a Jesús.
Jesús es entregado a
los soldados romanos y, flagelado. Ya irreconocible,
es llevado de nuevo frente a Pilatos, quien lo presenta
ante la multitud como diciendo “¿No es
esto suficiente? No lo es. Pilatos se lava las manos
y, ordena a sus hombres que hagan lo que la multitud
pide.
Jesús es presentado con
la cruz y se le ordena que la cargue a través
de las calles de Jerusalén hasta Gólgota.
Ya en Gólgota, Jesus es clavado a la cruz y
experimenta su última tentación –
el miedo que siente de haber sido abandonado por su
Padre. Se sobrepone al miedo, mira a María,
su Santa Madre y hace su ultima declaración
que sólo ella puede escuchar, “Consumado
es” y entonces muere: “Padre, en tus manos
encomiendo mi Espíritu””En el momento
de su muerte, la misma naturaleza se estremece.
INFORMACIÓN BÁSICA
FUENTES:
El guión de La Pasión
de Cristo fue adaptado por Mel Gibson director/productor
en colaboración con Benedict Fitzgerald (Wise
Blood, In Cold Blood, Heart of Darkness, Zelda) y
describe las últimas doce horas de la vida
de Cristo en la tierra. Fue adaptado de una narración
compuesta de La Pasión, integrada por los Cuatro
Evangelios Bíblicos de Mateo, Marcos, Lucas
y Juan.
IDIOMAS:
Todos los personajes de la película
hablan los idiomas que de hecho hablaban en esa época.
Esto quiere decir, el Arameo para los personajes judíos,
incluyendo a Cristo y sus discípulos y el “Latín
de la calle” para los romanos. El griego, que
era comúnmente hablado por los intelectuales
de la época, no fue tan relevante para la historia.
LOCACIONES:
La Pasión de Cristo fue
filmada en su totalidad en Italia, principalmente
en dos locaciones:
MATERA
Las escenas de la crucifixión
fueron filmadas en la bella ciudad de Matera en la
región Basilicata, al sur de Italia, cerca
de donde Pier Paolo Pasoloni filmó The Gospel
According to St. Matthw en 1965.
ESTUDIOS CINECITTA
Jerusalén fue un gigantesco
set construido, en los afamados Estudios Cinecitta
a las afueras de Roma por el famoso diseñador
de producción, Francesco Frigeri y el Ambientador
Carlo Gervasi.
Este único y gigantesco
complejo incluyó el Templo en donde se llevó
acabo el juicio religioso de Cristo, los patios donde
se realizaron sus varias audiencias ante el Palacio
de Pilatos y el recinto donde fue azotado y flagelado.
EL EQUIPO CREATIVO
Gibson pidió al cinematógrafo
Caleb Deschanel (The Patriot, The Right Stuff) que
hiciera que la película fuera similar a las
pinturas del artista del Barroco Italiano, Caravaggio,
cuyas imágenes son muy conocidas por tener
un brillo real y agudos contrastes de luz y oscuridad..
—Creo que su obra es bellísima
– dice Gibson sobre Caravaggio. Es violento,
obscuro y también tiene una extraña
extravagancia.
Cuarenta porciento de la película
fue filmada durante la noche o en interiores, bajo
cubiertas, con el fin de obtener un efecto de la luz
abriéndose camino a través de la oscuridad.
El vestuario fue investigado
de forma meticulosa y hecho a mano por el diseñador
y ganador de premios Maurizio Millenotti (Hamlet,
Importance of Being Earnest), para resaltar el diseño
óptico en general, Gibson quiso para la película
los tonos de Caravaggio de café, negro y beige.
Aunque la mayor parte del equipo
fue reclutado en Italia ( y la mayor parte del reparto
en Italia o Europa Oriental), todo el equipo de maquillaje
especial y peinados, dirigidos por Keith VanderLaan
y Greg Cannom (A Beautiful Mind, Pirates of the Caribbean),
fueron traídos de Hollywood. Gibson sabía
que necesitaba los mejores técnicos de maquillaje
en el mundo para crear el realismo inflexible y muchas
veces agudo que perseguía en las escenas de
flagelación y crucifixión..
El actor James Caviezel soportó
sesiones de maquillaje de siete horas, cuando se filmaron
las últimas secuencias de la película.
SOBRE LA PRODUCCIÓN
“Ustedes son mis amigos
y el amor más grande que una persona puede
tener por sus amigos es entregar su vida por ellos.”
En Roma, en donde siglos de la historia de la humanidad
han quedado plasmados en piedra, mármol y pintura,
Mel Gibson, director y ganador de un Oscar®, recientemente
recreó un mundo incluso más antiguo:
el de Jerusalén en el día final de la
vida de Jesucristo, para la película La Pasión
de Cristo. Colaborando con un consumado reparto y
un equipo devoto de artesanos, Gibson volvió
a tratar esta eterna historia con el inflexible realismo
y la cruda emoción del cine contemporáneo.
“La Pasión”
(tomado del latín: significa sufrimiento, pero
también significa un profundo y trascendental
amor) se refiere a los sucesos agonizantes y finalmente
redentores de las últimas doce horas de la
vida de Cristo, de los cuáles existen cuatro
relatos independientes en el Nuevo Testamento de la
Biblia y el legado que ha sido reflejado durante los
últimos dos mil años. La poderosa metáfora
que envuelve la Pasión ha inspirado enormemente
la imaginación de los artistas, convirtiéndose
en una profunda y constante influencia de la pintura
de Occidente así como también de numerosas
películas del último siglo.
Desde su inicio, en las películas
mudas de Thomas Edison, La Pasión ha sido un
tema tratado por la mayoría de los más
ambiciosos realizadores. En 1927, Cecil B. Demille,
dirigió la primera película épica
sobre la vida y muerte de Jesús, la película
muda The King of Kings. Posteriormente, en 1953, la
Twentieth Century Fox lanzó la tecnología
del CinemaScope con The Robe, protagonizada por Richard
Burton como un tribuno romano que busca la redención,
después de la crucifixión. En la década
de los sesenta, las épicas bíblicas
se convirtieron en un género fílmico
por si solas con George Stevens al crear la monumental
The Greatest Story Ever Told presentando majestuosos
escenarios y grandes estrellas, “un reparto
de miles”.
Casi al mismo tiempo, el maestro
italiano, Pier Paolo Pasolini, hizo un acercamiento
al tema en una forma completamente nueva con The Gospel
According to St. Matthew, en la que figuran un reparto
no profesional, un estilo naturalista y un lenguaje
extraído directamente de la Biblia y, fue la
película más exitosa de la carrera de
Pasolini. En los setenta, La Pasión fue representada
en dos musicales contraculturales: Godspell y Jesus
Christ Superstar. Aun más reciente , el director
Martin Scorssese, examinó los últimos
días de Cristo en su controversial película,
The Last Temptation of Christ.
Sin embargo, nunca antes un
realizador había intentado darle vida a esta
historia de sacrificio pasional con tal intensidad,
centrada en el realismo y detalle cinematográfico.
Para Mel Gibson, crear tal película fue el
sueño de toda su vida, tomando una parte importante
de su propia pasión y la de muchos otros, incluyendo
la de sus socios de Icon, Bruce Davey y Steve McEveety,
para hacerla realidad..
—La intención de
esta película fue la de crear una obra de arte
duradera y la de estimular el pensamiento y la reflexión
entre los diferentes públicos con diversos
entornos –dice Gibson.
—Mi último deseo
–continúa, es que el mensaje de esta
historia de enorme valor y sacrificio inspire tolerancia,
amor y perdón. Decididamente en el mundo de
hoy, tenemos la necesidad de esas cosas.
Hace más de doce años,
Gibson empezó a investigar las escrituras y
los sucesos alrededor de la Pasión, cuando
se encontró inmerso en medio de una crisis
espiritual, que lo condujo a reexaminar su propia
fé y en particular, a meditar sobre la naturaleza
del sufrimiento, dolor, perdón y redención.
Gibson, que como director trajo a la realidad, la
Escocia del Siglo 13, en la película, ganadora
de un Oscar® Braveheart, se dio cuenta que ahora
tenía la oportunidad única de poner
su arte donde estaba su cabeza. Imaginó traer
todo el poder de la tecnología del cine moderno,
en especial, la cinematografía visceral y realista,
el diseño de producción y estilos de
actuación al tema de La Pasión.
Gibson coescribió el
guión con Benedict Fitzgerald (Wise Blood)
quien extrajo fielmente de los Evangelios de Mateo,
Marcos, Lucas y Juan, los relatos y los convirtió
en la principal fuente de información del guión.
No obstante, Gibson sabía que iba a adentrarse
en un territorio artístico inexplorado-en el
reino donde se encuentran el arte, la narrativa y
la devoción personal. —Cuando abordas
una historia tan ampliamente conocida y que tiene
tantas concepciones, lo único que puedes hacer
es apegarte a la verdad de la historia lo más
que se pueda y a tu propia forma de expresarla de
forma creativa-dice Gibson. Esto fue lo que traté
de hacer.
Con respecto a su decisión
de resaltar el realismo físico, Gibson dice:
“Realmente quería expresar la grandeza
del sacrificio, como también su horror. Sin
embargo, también deseaba una película
que tuviera momentos de lirismo real, de belleza y
de un constante sentido de amor, ya que finalmente
es una historia de fe, esperanza y amor. Esto, desde
mi punto de vista, es la historia más grande
que podemos contar”.
La Pasión de Cristo fue
dirigida por Mel Gibson y producida por Bruce Davey,
Gibson y Steve McEveety. Enzo Sisti es el productor
ejecutivo. Entre el talentoso equipo que se unió
a la producción se encuentran: el cuatro veces
nominado al Oscar® Caleb Deschanel, como director
de fotografía; el diseñador de producción
italiano y ganador de premios, Francesco Frigeri;
el dos veces nominado al Oscar®, Maurizio Millenotti,
como diseñador de vestuario; el equipo de efectos
especiales de maquillaje de Keith VanderLaan y Greg
Cannom (quien ha ganado dos veces el Premio de la
Academia®)) y el dos veces nominado al Oscar®
John Wright, como editor.
ARAMEO –RENACE
UNA LENGUA ANTIGUA
Una de las primeras decisiones
de Mel Gibson como director de La Pasión de
Cristo fue el tener al Jesús de su película
hablando la misma lengua que hablaba el Jesús
histórico hace dos mil años. Esa lengua
es el Arameo, una antigua lengua semita, relacionada
muy de cerca con el Hebreo, que hoy es considerada,
por algunos lingüistas, como una “lengua
muerta” y que sigue siendo hablada sólo
por algunos pequeños grupos en partes lejanas
del Medio Oriente..
Sin embargo, alguna vez, el
Arameo fue la lingua franca de su tiempo, la lengua
de la educación y del comercio, hablada alrededor
del mundo, como lo es ahora el Inglés. Para
el siglo 8 A.C. el Arameo se utilizaba ampliamente
desde Egipto a Asia Menor hasta Palestina y fue la
lengua principal de los Grandes Imperios de Asiria,
Babilonia y más tarde el Imperio Caldeo y del
Gobierno Imperial de Mesopotamia. La lengua se extendió
a Palestina, sustituyendo al Hebreo como la lengua
principal en algun momento entre el año 720
y el 500 A.C. y fue la lengua que formó la
base del Talmud.
Jesús hubiera hablado
y escrito lo que ahora se conoce como el Arameo Occidental,
que fue el dialecto de los judíos en su tiempo.
Después de su muerte, los primeros cristianos
escribieron parte de las escrituras en Arameo, expandiendo
en esta lengua, a través de las tierras, la
historia de la vida de Jesús y sus mensajes.
Como la lengua histórica
para expresar ideas religiosas, el Arameo es el lazo
de unión entre el Judaísmo y el Cristianismo.
El profesor Franz Rosenthal escribió en el
Journal of Near Eastern Studies: “Desde mi punto
de vista, la historia del Arameo representa el triunfo
puro del espíritu humano, representado en el
lenguaje (que es la forma más directa de expresión
física del pensamiento humano)...[fue] poderosamente
activo en la promulgación de los asuntos espirituales”.
Para Gibson, también hubo algo innegablemente
poderoso, al escuchar las palabras de Cristo en su
lengua original.
Sin embargo, darle vida al Arameo
en la pantalla grande moderna iba a ser un enorme
reto. Después de todo, ¿cómo
se filma una película en una lengua perdida
del Siglo Primero, a principios del Siglo 21? Gibson
buscó la ayuda del Padre William Fulco, Catedrático
del Departamento de Estudios Mediterráneos
de la Universidad Loyal Marymount y uno de los expertos
más importantes del mundo del Arameo y de las
culturas clásicas Semitas. Fulco tradujo completamente,
al Arameo del Siglo Primero, el guión de La
Pasión de Cristo para los personajes judíos
y al “Latín de la calle” para los
personajes romanos, utilizando su extenso conocimiento
lingüístico y cultural. Después
de traducir el guión, Fulco fue asesor de diálogos
en set y permaneció como el traductor y asesor
de la producción. Para autentificar la lengua
aún más, Gibson también consultó
a las personas que hablan aún el Arameo, para
obtener una idea de como se escucha la lengua.—La
belleza de escuchar esta lengua –recuerda, fue
muy conmovedora. Finalmente, todo el reparto internacional
de La Pasión de Cristo, tuvo que aprender partes
del Arameo-la mayor parte haciéndolo de forma
fonética-convirtiéndose tal vez en uno
de los grupos más grandes de artistas que aprenden
una lengua en masa. Para Gibson, la lengua extranjera
de la película tenía otro beneficio:
Aprender el Arameo se convirtió en un factor
de unión entre el reparto, compuesto de varias
lenguas, culturas y ambientes.—Reunir a un reparto
que provenía de todo el mundo, en un sólo
lugar y hacerlos aprender esta lengua, les dio un
sentido común de lo que compartían y
de sus conexiones, que trascendieron la lengua –dice.
También obligó
al reparto a ver de manera más profunda y más
allá de las palabras, sus recursos físicos
—Hablar Arameo exigía algo diferente
de los actores –observa Gibson, porque tenían
que compensar la claridad usual de su lengua materna.
Produjo un nivel de actuación muy diferente.
En cierta forma se convirtió en una realización
a la antigua, ya que estábamos tan comprometidos
en contar la historia, más que nada con imágenes
puras y expresiones.
TRABAJO DE UN AMOR MÁS
GRANDE: EL REPARTO ACEPTA SUS PERSONAJES
Desde un principio, Mel Gibson
sabía que la clave, en la realización
de La Pasión de Cristo, era encontrar al actor,
capaz de representar al más alto nivel posible,
la trascendencia tanto espiritual como humanitaria
de Jesucristo. Gibson buscó un actor que pudiera
perderse en el papel y cuya identidad no interfiriera
con el realismo que el director buscaba.
La búsqueda llevó
a Gibson con James Caviezel, última vez visto
en The Count of Monte Cristo. Gibson se había
fascinado con una imagen que vio de Caviezel-especialmente
por los ojos del actor y sus transparentes expresiones,
que pensaba Gibson, tenían la extraña
habilidad de transmitir la esencia del amor y compasión
en un absoluto silencio. .
Cuando Gibson llamó a
Caviezel muy al principio del proyecto, el actor fue
tomado tan de sorpresa que su respuesta fue: “¿Qué
Mel? Y Gibson jovialmente responidó: “Mel
Brooks”. Sin embargo, la plática se volvió
seria cuando Gibson le explicó el papel que
tenía para Caviezel-un papel que Gibson dijo
al actor, el consideraba tan duro y tenso, con potenciales
peligros que el mismo se negaría a hacer.
Caviezel se desanimó
pero el reto que tenía frente a él,
le dio energía. Le sorprendió la extraordinaria
coincidencia de que el acababa de cumplir 33 años,
la misma edad que tenía Jesús cuando
murió. Un católico practicante, Caviezel
encontró también inspiración
en sus propias creencias religiosas, usando la oración
como medio para explorar más profundamente
al personaje, las palabras y problemas de Jesús.
Sin embargo, nada podía
haber preparado al actor para el increible viaje que
iba a emprender durante la producción de La
Pasión de Cristo. Como lo explica Caviezel:
“Día tras día de filmación
fui golpeado, azotado, flagelado y obligado a llevar
una pesada cruz en mi espalda en medio del frío.
Fue una cruel experiencia , más allá
de la descripción. Sin embargo, considero que
valía la pena hacer el papel.”
Gibson le dijo claramente a
Caviezel desde el principio, que su intención
era la de filmar el sufrimiento de Jesús con
tanta autenticidad como fuera posible, nunca menospreciando
el caos y la violencia que vive Cristo de acuerdo
a los relatos. Incluso para Caviezel, el tormento
que vive Jesús durante toda la película
fue en momentos aterrador, sin embargo dice: “Nunca
antes nadie había mostrado a Jesús de
esta forma, creo que Mel está mostrando la
verdad. Mel nunca utilizó la violencia por
utilizarla y nunca fue gratuita. Creo que el realismo
de esta película tal vez sorprenda a algunas
personas pero es por esto que la película es
tan poderosa.”
Durante la difícil producción,
Caviezel tuvo que enfrentar de manera profunda, sus
propias debilidades físicas. En las secuencias
más gráficas de la película,
Cristo es azotado-o castigado, luego es flagelado
con un infame aparato de tortura romano conocido como
el flagrum, o “el gato de nueve colas,”
un látigo diseñado con múltiples
correas que terminaban en punta de hierro para desgarrar
la piel de tal forma que provocaban grandes hemorragias.
Para captar las heridas de Jesús, Caviezel,
tenía que soportar durante horas, exhaustivas
sesiones de maquillaje en todo su cuerpo. Sin embargo,
esto sólo era el principio de sus problemas
ya que el maquillaje irritó tanto su piel que
se llenó de ampollas lo que incluso le impedían
dormir durante esa época.
Pasó también más
de dos semanas filmando las escenas de la crucifixión,
durante las cuales, tenía que cargar, o más
frecuentemente arrastrar, bajo una gran presión,
una cruz de 75 kilos (casi la mitad de lo que pesaba
la cruz original), al Gólgota y más
tarde ser suspendido en ella. Caviezel, fue entrenado
para la posición tan tortuosa que iba a tener
que soportar, haciendo sentadillas contra la pared
durante diez minutos y levantando pesas para fortalecer
la espalda baja. Además pasó estas semanas
trabajando con un taparrabos en medio del invierno
de Italia y sufriendo varias enfermedades debido a
la hipotermia, con frecuencia tenía tanto frío
que no podía hablar. En algunas ocasiones,
el equipo tuvo que poner bolsas calientes en la cara
congelada de Caviezel para calentarle los labios y
que los pudiera mover. Para Caviezel fue fuego y hielo
culminando en uno de los momentos más estremecedores
literalmente hablando en el set, cuando Caviezel y
el asistente del director, Jan Michelini fueron alcanzados
por un rayo mientras se filmaba bajo una tempestad.
El rayo pasó la sombrilla de Michelini y golpeó
a Caviezel. Sorprendemente ninguno de los dos resultó
herido de gravedad.
El estrés mental y físico
de Caviezel continuó creciendo durante toda
la producción. El actor sufrió de una
infección en el pulmón en un momento
y se dislocó el hombró, asi como heridas
y moretones.—Pero si no hubiera pasado por todo
esto, el sufrimiento no hubiera sido auténtico
– comenta Caviezel. Así que se tenía
que hacer.
Existieron también inesperados
retos psicológicos y espirituales. —Fue
muy extraño –admite, pensaba que era
sólo un actor haciendo un papel, pero empecé
a ver que este no podía ser cualquier papel.
No tenía ni idea de cuánto tenía
que rezar para mantener las cosas en perspectiva.
Finalmente, Caviezel siente
que aprendió varias lecciones vitales.—El
papel cambió mi vida en el sentido de que ahora
ya no tengo miedo de hacer lo correcto –explica.
Ahora tengo miedo de no hacer lo correcto.
Para representar a María,
la madre de Jesús, Gibson fue más allá
al escoger a Maia Morgenstern, una reconocida actriz
rumana de ascendencia judía. Gibson la había
visto en una película europea de hace una década
y al ver la ternura en su cara, inmediatamente pensó
en ella para el papel. Con sólo esto para continuar,
inició su búsqueda para encontrarse
con ella, descubriendo que es considerada, en su país,
una de las más grandes actrices de su generación..
Morgenstern dice que aceptar
el papel —no fue una gran elección como
el reconocer que era una oportunidad real en mi vida
de hacer algo importante y tener una experiencia unica
en la vida. Para entender mejor a María, Morgenstern
busco imágenes de María en pinturas,
esculturas y en la literatura.—En mi preparación
me inspiré mucho en el arte –dice, porque
viendo a María de formas tan diferentes, me
abrí a ver qué emociones llegaban a
mi alma. También leyó el guión
más de 200 veces para que la historia se convirtiera
en una parte integral de su propia fabricación
y encontró gran significado en las escenas
que muestran la relación tan afectiva y jovial
que tenía María con Jesús antes
de estos sucesos.
Al meditar sobre la naturaleza
de María, Morgenstern empezó a ver al
personaje en un nivel más amplio.—Entender
a María para mi fue comprender una forma de
vida, en como alguien trasciende el dolor y el sufrimiento
y los convierte en amor –explica. Creo que lo
más doloroso es ver a un hijo herido como lo
hace María, perder a un hijo como lo pierde
ella, pero lo único que ella puede hacer es
seguir amando y confiando y tratar de usar toda la
compasión que hay en su corazón. Esto
era lo que yo quería reflejar en la pantalla.
En un interesante cambio del destino, Morgenstern,
al estar haciendo este papel, quedó embarazada,
dándole una mayor inspiración al explorar
las profundidades del amor maternal.
Morgenstern también ve
que la película tiene una importancia real
para el público moderno, a pesar de las diferentes
religiones.—La belleza de la película
para mi es que habla de una forma tan poderosa de
la humanidad y que la falta de ésta es lo que
nos ha hecho que sigamos matándonos por más
de 2000 años –observa, estás son
las cosas que debemos reflexionar.
Sumergiéndose en el papel
de una mujer amada a través de los siglos,
se encuentra la estrella a nivel internacional Monica
Bellucci (The Matrix series) quien personifica a María
Magdalena. Cuando Bellucci se enteró que Mel
Gibson iba a hacer una película sobre La Pasión,
se intrigó mucho e inmediatamente se puso a
perseguirlo.—Pensé que era un proyecto
muy fuerte y valiente para realizar.—explica,
sabía que no era una película fácil
pero también es el tipo de película
que el público va a recordar por mucho tiempo.
Esto fue lo que atrajo mi atención.
Después de encontrarse
con Gibson, la contrató para el papel de María
Magdalena, lo que le soprendió. –Quería
hacer a María Magdalena porque para mi ella
es muy humana. –explica. Cuando Jesús
la salva es como si ella se diera cuenta de su propio
valor como ser humano y por primera vez ella experimenta
que un hombre la vea de forma diferente. Para mi,
ella es una mujer que se conoce a si misma y que encuentra
que es una mejor persona de lo que ella pensaba.
Aprender el Arameo fue muy fácil
para ella.—Tal vez fue porque soy italiana,
pero para mi era muy familiar y hermoso –dice.
Sin embargo, aunque pasamos mucho tiempo aprendiendo
Arameo, veo la película como una película
muda ya que en nuestras actuaciones fuimos más
allá del lenguaje.
En el set, Bellucci se impresionó
no sólo con la devocón del reparto,
pero con la amplia gama de culturas y creencias que
encontró.—Lo que me gustó fue
que aunque esta película es sobre la vida y
muerte de Jesús, había gente de todos
lados, de todas las religiones, de todos los ambientes,
todos juntos trabajando en la creación de esta
película. No sólo como actriz, pero
como ser humano, fue una gran experienciea.
Encontró también
una gran afinidad con el estilo de dirección
de Mel Gibson.—Es un director muy instintivo—comenta.
No habla mucho pero es como si pudiera decirte más
cosas con el cuerpo y los ademanes que con el lenguaje.
Claro que es muy inteligente también pero siente
las cosas muy rápido y de manera muy profunda
y para mi, esto es muy importante en un director.
También con un icónico
papel está la actriz italiana, Rosalinda Celantano,
quien personifica a Satanás, descrito como
una figura andrógina que puede tomar varias
formas, expandiendo el temor y la duda. Las cejas
de la actriz fueron depiladas de cierta forma para
darle a su personaje un mayor sentido de irrealidad.
Más tarde, su voz fue doblada por un actor
masculino para incrementar el aura de confusión
que rodea a Satanás. Mel Gibson explica: —El
demonio es seductor, atractivo. Se ve bueno, casi
natural pero a la vez no. Esto es lo que traté
de hacer con el demonio en la película. Esto
es de lo que se trata el demonio: Tomar algo bueno
y cambiarlo un poquito.
Apesar de la tremenda gravedad
e intensidad del tema de la película, que con
frecuencia desencadenaba conversaciones tanto ligeras
como intensas entre el reparto y el equipo de producción,
la levedad también prevalecía en el
set.—Mel lo hacía ligero cuando las cosas
se ponían duras –dice Jim Caviezel. Sabía
que con el extrordinario ritmo de la producción
y las condiciones de frío y, con la simple
dificultad de todo, debíamos encontrar la forma
de reir. Afortunadamente, Mel es un gran bromista.
LA JERUSALÉN DEL SIGLO
PRIMERO, EN LA ROMA DEL SIGLO 21: EL DISEÑO
Una vez establecido el reparto,
el grupo de realizadores buscó en todo el mundo
locaciones que pudieran representar la apariencia
y el sentimiento del antiguo Jerusalén y el
Desierto de Judea. Fueron a Marruecos, Tunes, Nuevo
México, España, pero la logística
de moverse de un lado a otro era imposible. Finalmente,
Gibson se encontró en Roma, la cual ofrecía
dos ventajas extraordinarias: 1) Los legendarios estudios
Cinecitta, reconocidos por sus artesanos, constructores
de sets y considerados los mejores del mundo y, 2)
la cercanía con la antigua ciudad de Matera,
una ciudad increiblemente bella, con vistas montañosas
y antiguas calles empedradas en la región de
Basilicata, que tanto se parece a Jerusalén
y que también fue escogida por Pasolini como
su locación principal en The Gospel According
to St. Matthew.
Colaboraron muy de cerca con
Gibson, el diseñador de producción italiano,
Francesco Frigeri (Malèna) y el ambientador,
Carlo Gervasi quienes tuvieron la tarea de diseñar
extensos escenarios basados en la historia, como el
Templo, el Pretorio y el Palacio de Pilatos. En la
época de Jesucristo, Jerusalén era una
ciudad de grandes esplendores, rodeada de montañas
y decorada con coloridos mercados, ciudadelas, acueductos
y monumentos públicos. Hoy en día nada
de eso existe (fue destruida en 70 D.C. por los Romanos,
lo único que queda del Gran Templo de Herodes
en el Jerusalén Moderno, es la muralla Occidental)
. En tan sólo 10 semanas, Frigeri diseñó
los escenarios de la ciudad partiendo de cero a un
set de 2 acres y medio en Cinecitta, con las montañas
de Matera y las manifestaciones de piedra utilizadas
posteriormente como fondo.
Basada en investigaciones, la
versión compacta de Jersulén de Frigeri,
refleja la mezcla de influencias de la ciudad, de
los romanos a los Herodianos, un lugar lleno de columnas
blancas, largos tramos de piedra y arcos estilo romano,
así como también casas de piedra caliza
curtida por el sol, bazares al aire libre y sus angostas
calles sin pavimentar. Con su amplio espacio y sus
instalaciones para construir escenarios, Cinecitta
es uno de los pocos lugares en el mundo donde es posible
reproducir una ciudad entera- de hecho, antes de la
reproducción de Mel Gibson del Jerusalén
del Siglo Primero en Cinecitta, Martin Scorsesse,
construyó el Nueva York del Siglo 19 para su
película épica, Gangs of New York. Mientrastanto,
en Matera, el equipo de producción reprodujo
las altas murallas de piedra que rodeaban Jerusalén,
las escenas de la infancia de Jesús y la Crucifixión
en el Gólgota.
Esencial también para
el estilo óptico de la Pasión de Cristo,
es el trabajo del reconocido cinematógrafo
y cuatro veces nominado al Oscar® Caleb Deschanel.
Deschanel, quien previamente había colaborado
con Mel Gibson en The Patriot, pasó largas
horas con el director, discutiendo la visión
que él tenía de la película y
buscando lienzos de Caravaggio, el revolucionario
pintor del renacimiento tardío, para su inspiración.
El juego de luces de Caravaggio
y su realismo palpable, al igual que sus cambios de
tema de la obscuridad a la iluminación espiritual,
revolucionó por completo las pinturas religiosas
del siglo 17, separándose de la idealización
de las experiencias religiosas. Gibson también
quería romper el molde del limpio acercamiento
a La Pasión. Vio la cercanía de Caravaggio
como el equivalente al estilo de narración
de la película. —Su trabajo es hermoso,
es violento, es oscuro, es espiritual – dice
Gibson acerca de Caravaggio, pero también tiene
una extraña extravagancia”.
Deschanel enfrentó el
reto, filmando casi media película en la noche
o en interiores oscuros para lograr el efecto de la
luz abriéndose camino a través de la
oscuridad. El productor Steve McEveety dice—Caleb
Caleb hace cosas en grande, al igual que Mel y su
trabajo tiene una escala y una calidad extraordinaria
que capta exactamente lo que queremos. Funcionó
tan bien que viendo los primeros rushes se escuchó
decir a Gibson: “Caleb ha creado un Caravaggio
móvil”
Maurizio Millenotti, diseñador
de vestuario y ganador de premios y quien ha trabajo
con directores como Fellini, Zefirelli y Tornatore,
se inspiró más allá de las pinturas
de Caravaggio, utilizando ricos y contrastantes tonos
de beige, café y negro. Realizó también
una extensa investigación de la vestimenta
del Jerusalén del Siglo Primero, vistiendo
a la gente de Jerusalén con túnicas
hechas con telas de fibras naturales, con capas con
capucha y sandalias y los soldados romanos fueron
adornados con típicas corazas de pecho fundidas
y cascos
Sumándole al detalle
del tejido del vestuario de Millenotti, está
el trabajo del grupo de maquillaje especial y peinados,
dirigido por el equipo de Keith VanderLaan y de el
dos veces ganador del Premio de la Academia® y
seis veces nominado al Oscar® Greg Cannom (los
últimos trabajos que hicieron juntos fue en
A Beautiful Mind y Pirates of the Caribbean). Gibson
trajo a la parejao y a su equipo a Italia porque sabía
que necesitaba a los mejores técnicos de maquillaje
del mundo para crear el realismo físico que
buscaba.
Jim Caviezel pasó de
4 a 8 arduas horas al día en la silla de maquillaje
para ser transformado con una serie de pelucas de
alta tecnología y prótesis. Para las
escenas de torturas y Crucifixión de Cristo,
el maquillaje fue más intenso al ir dejando,
en etapas, cicatrices y heridas. Keith VanderLaan
hizo su propia investigación sobre la anatomía
de las crucifixiones, lo que la ciencia médica
moderna cree que hubiera resultado en importantes
pérdidas de sangre y dificultades respiratorias,
entre otros sufrimientos. De hecho la palabra “excruciating”
viene del terrible dolor causado por las crucifixiones.
El equipo de efectos de maquillaje creó métodos
para representar gráficamente los clavos que
atraviesan las manos de Cristo y la piel que es desgarrada
cuando Cristo es flagelado. Para crear cicatrices
reales, el equipo de maquillaje tatuó todos
los días la espalda de Jim Caviezel hasta que
estuvo cubierto con cicatrices y heridas profundas.Finalmente,
VanderLaan también construyó un doble
de plástico articulado de Caviezel que podía
ser suspendido de la cruz durante ciertas tomas y
asi darle slgún descanso al actor.
Steve McEveety resume—Al
final, la película se convirtió en el
algo mucho más grande de lo que esperábamos
y esto seguramente se debió al entusiasmo que
tanta gente trajo al proyecto. No hubo nadie involucrado
que no entregara su corazón y alma a la película.
Es un logro realmente colectivo. Para Gibson, la película
es un logro colectivo que espera se convierta en una
experiencia única y personal para cada uno
de los miembros del público, sin importar su
entorno. Gibson comenta—Uno de mis más
grandes deseos para esta película es que cuando
el público la vea, se inspire a hacer más
preguntas.”