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Novena a San José
Día
primero
Oh benignísimo
Jesús así como consolaste a tu padre amado en las
perplejidades e incertidumbres que tuvo, dudando si abandonar a
tu Santísima Madre su esposa, así te suplicamos humildemente
por intercesión de San José nos concedas mucha prudencia
y acierto en todos los casos dudosos y angustias de nuestra vida,
para que siempre acertemos con tu santísima voluntad.
Día
segundo
Oh benignísimo
Jesús, así como consolaste a tu padre amado en la
pobreza y desamparo de Belén, con tu nacimiento, y con los
cánticos de los Angeles y visitas de los pastores, así
también te suplicamos humildemente por intercesión
de San José, que nos concedas llevar con paciencia nuestra
pobreza y desamparo en esta vida, y que alegres nuestro espíritu
con tu presencia y tu gracia, y la esperanza de la gloria.
Día
tercero
Oh benignísimo
Jesús, así como consolaste a tu amado padre en el
doloroso misterio de la Circuncisión, recibiendo de él
el dulce nombre de Jesús, así te suplicamos humildemente,
por intercesión de San José, nos concedas pronunciar
siempre con amor y respeto tu santísimo nombre, llevarlo
en el corazón, honrarlo en la vida, y profesar con obras
y palabras que tú fuiste nuestro Salvador y Jesús.
Día
cuarto
Oh benignísimo
Jesús, así como consolaste a tu padre amado de la
pena que le causó la profecía de Simeón, mostrándole
el innumerable coro de los Santos, así te suplicamos humildemente,
por intercesión de San José que nos concedas la gracia
de ser de aquellos para quienes tu sirves, no de ruina, sino de
resurrección, y que correspondamos fielmente a tu gracia
para que vayamos a tu gloria.
Día
quinto
Oh benignísimo
Jesús, así como tu amado padre te condujo de Belén
a Egipto para librarte del tirano Herodes, así te suplicamos
humildemente, por intercesión de San José, que nos
libres de los que quieren dañar nuestras almas o nuestros
cuerpos, nos des fortaleza y salvación en nuestras persecuciones,
y en medio del destierro de esta vida nos protejas hasta que volemos
a la patria.
Día
sexto
Oh benignísimo
Jesús así como tu padre amado te sustentó en
Nazaret, y en cambio tú le premiaste en tu santísima
compañía tantos años, con tu doctrina y tu
dulce conversación, así te rogamos humildemente, por
intercesión de San José nos concedas el sustento espiritual
de tu gracia, y de tu santa comunión, y que vivamos santa
y modestamente, como tú en Nazaret.
Día
séptimo
Oh benignísimo
Jesús, así como por seguir la voluntad de tu padre
celestial permitiste que tu amado padre en la tierra padeciese el.
vehementísimo dolor de perderte para tres días, así
te suplicamos humildemente, por intercesión de San José,
que antes queramos perder todas las cosas y disgustar a cualquier
amigo, que dejar de hacer tu voluntad; que jamás te perdamos
a ti por el pecado mortal, o que si por desgracia te perdiésemos
te hallemos mediante una buena confesión.
Día
octavo
Oh benignísimo
Jesús, que en la hora de su muerte consolaste a tu glorioso
padre, asistiendo juntamente con tu Madre su esposa a su última
agonía, te suplicamos humildemente, por intercesión
de San José, que nos concedas una muerte semejante a la suya
asistido de tu bondad, de tu Santísima Madre y del mismo
glorioso Patriarca protector de los moribundos, pronunciando al
morir vuestros santísimos nombres, Jesús, María
y José.
Día
noveno
Oh benignísimo
Jesús, así como has elegido por medio de tu Vicario
en la tierra a tu amado padre para protector de tu Santa Iglesia
Católica, así te suplicamos humildemente por intercesión
de San José, nos concedas el que seamos verdaderos y sinceros
católicos, que profesemos sin error la fe católica,
que vivamos sin miedo una vida digna de la fe que profesamos, y
que jamás puedan los enemigos ni aterrarnos con persecuciones,
ni con engaños seducirnos y apartamos de la única
y verdadera religión que es la Católica.
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