|
Etimología Cuaresmal
INCIENSO
El incienso de "incendere",
"encender", es una de las resina que produce un agradable
aroma al arder. Esta palabra latina da origen también al
termino "incensario" (el instrumento metálico para
incensar), mientras que la raíz griega "tus", que
también significa incienso, explica la palabra "turíbulo"
(incensario) y "turiferario" (el que lo lleva).
El incienso se da sobre todo es el
Oriente, y ya desde muy antiguo en Egipto , antes que llegaran los
israelitas se usaba en ceremonias religiosas, por su fácil
simbolismo de perfume y fiesta, de signo de honor y respeto o de
sacrificio a los dioses. Ya antes en torno al Arca de la Alianza,
pero sobre todo el templo de Jerusalén era clásico
el rito del incienso (Ex.30). La reina de Sabá trajo entre
otros regalos gran cantidad de aromas a Salomón (1R.10).
Los cristianos sobre el siglo IV
introdujeron el incienso en el lenguaje simbólico de sus
celebraciones, cuando se consideró superado el peligro anterior
de confusión con los ritos idolátricos del culto romano.
Actualmente se inciensa en la misa,
cuando se quiere resaltar la festividad del día, el altar,
las imágenes de la Cruz o de la Virgen, el libro del evangelio,
las ofrendas sobre el altar, los ministros y el pueblo cristiano
en el ofertorio, el Santísimo después de la consagración
o en la celebraciones de culto eucarístico. Con ello se quiere
significar a veces un gesto de honor (al Santísimo, al cuerpo
del difunto en las exequias), o un símbolo de ofrenda sacrificial
(en el ofertorio, tanto el pan y el vino como las personas).
AYUNO
Llamamos "ayuno" (latín
"ieunium") a la privación voluntaria de comida
durante algún tiempo por motivo religioso, como acto de culto
ante Dios.
En la Biblia el ayuno puede ser señal
de penitencia, expiación de los pecados, oración intensa
o voluntad firme de conseguir algo. Otras veces, como en los cuarenta
días de Moisés en el monte o de Elías en el
desierto o de Jesús antes de empezar su misión, subraya
la preparación intensa para un acontecimiento importante.
El ayuno Eucarístico tiene
una tradición milenaria; como preparación a este sacramento,
el feligrés se abstiene antes de otros alilmentos.
Es en Cuaresma, desde el siglo IV,
cuando más sentido ha tenido siempre para los cristianos
el ayuno como privación voluntaria de la que existen en otras
culturas y religiosas por motivos religiosos. El ayuno junto con
las oración y la caridad, ha sido desde muy antiguo una "practica
cuaresmal" como signo de la conversión interior a los
valores fundamentales del evangelio de Cristo.
Actualmente nos abstenemos de carne
todos los viernes de Cuaresma que no coincidan con alguna solemnidad;
hacemos abstinencia y además ayuno (una sola comida al día)
el miércoles de ceniza y el Viernes Santo.
CIRIO
PASCUAL
La palabra "cirio" viene
del latín "cereus", de cera, el producto de la
abejas. Al hablar de las "candelas", aludíamos
al uso humano y al sentido simbólico de la luz que produce
los cirios.
El cirio más importante es
el que se enciende en la Vigilia Pascual como símbolo de
Cristo - Luz, y que sitúa sobre una elegante columna o candelabro
adorando.
El Cristo Pascual es ya desde los
primeros siglos uno de los símbolos más expresivos
de la vigilia. En medio de la oscuridad (toda la celebración
se hace de noche y empieza con las luces apagadas), de una hoguera
previamente preparada se enciende el Cirio, que tiene una inscripción
en forma de cruz, acompañada de la fecha del año y
de las letras Alfa y Omega, la primera y la última del alfabeto
griego, para indicar que la plaza de Cristo, principio y fin del
tiempo y de la eternidad, nos alcanza con fuerza siempre nueva en
el año concreto en que vivimos.
El Cirio estará encendido
en todas las celebraciones durante las siete semanas de la cincuentena,
al lado del ambón de la Palabra, hasta la tarde del domingo
de Pentecostés. Una vez concluido el Tiempo Pascual, conviene
que el Cirio se conserve dignamente en el bautisterio, y no en el
presbiterio.
JUEVES
SANTO
El jueves santo es el último
día de la Cuaresma y a la vez, a partir de la Misa vespertina,
la inauguración del Triduo Pascal. El latín su nombre
clásico es "feria V in Coena Domini". Es un día
entrañable para el pueblo cristiano, ciertamente el jueves
más importante del año, sobre todo desde que el de
la Ascensión y el del Corpus van pasando celebrarse el domingo.
Es el día en que Cristo, en
su cena de despedida antes de la muerte, instituyó la Eucaristía,
dio la gran lección de la humilde servicio lavando los pies
a sus apóstoles, y les constituyó a ellos sacerdotes
mediadores de su Palabra, de sus sacramentos y de su salvación.
CENA
DEL SEÑOR
Es el nombre que, junto al de "fracción
del pan", le da por ejemplo San Pablo en 1 C. 11,20 a lo que
luego se llamó "Eucaristía" o "Misa":
"kyriakon deipnon", cena señorial, del Señor
Jesús. Es también el nombre que le da el Misal actual:
"Misa o Cena del Señor" ((IGMR. 2 y 7).
El Jueves Santo la Eucaristía
con que se da inicio al Triduo Pascual es la "Missa in Coena
Domini", porque es la que más entrañablemente
recuerda la institución de este sacramento por Jesús
en su última cena, adelantado así sacramentalmente
su entrega de la Cruz.
|