"El
Papa viaja incansablemente por todo el mundo sin temor
al cansancio; se entrega, sin reservas, para franquear
las puertas a Cristo y abatir las barreras de las que
se rodea el hombre. Juan Pablo II se acerca a los poderosos
y a los desheredados, a los ricos y a los pobres, en
lugares lejanos o en grandes plazas, siempre para llevar
a Cristo en Medio del Mundo".
Cardenal
Joseph Ratzinger, Prefecto de la Congregación
para la Doctrina de la Fe.
"El
coraje del Papa cuando habla a los jóvenes consiste
en expresarles lo que la sociedad en su conjunto no
les exige, es decir, el compromiso con la historia y
la grandeza de su destino en Cristo".
Cardenal
Jean Marie Lustiger, Arzobispo de París, Anfitrión
del Día Mundial de la Juventud 1997.
"Es claro que el pontificado de Juan Pablo II,
su vida sacerdotal, a medida que avanzan los años, se
va identificando cada vez más con la cruz. Es la etapa
más fecunda de su trayectoria pontificia, la de mayores
recursos espirituales y más eficacia evangelizadora,
la de más proyección apostólica sobre este mundo moderno
o posmoderno, dominado por inmensos sufrimientos, que
parece querer esconder bajo la capa del consumismo desenfrenado.
Ante este mundo a la deriva Juan Pablo II enarbola,
con decisión y esperanza, la cruz de Cristo Salvador".
Monseñor
Cipriano Calderón Polo, Vicepresidente de la
Comisión pontificia para América Latina.
"En Juan Pablo II es muy fácil descubrir al sacerdote,
al 'otro Cristo', identificado con Él a partir de su
llamada: Llamó a los doce -nos dice el evangelio
de Marcos- para que estuvieran con Él y para enviarlos
a predicar. No otra cosa ha hecho a lo largo de
su vida Karol Wojtyla: ser Cristo vivo, que no cesa
de anunciar el Evangelio a todas las gentes, gastando
y desgastando hasta la última gota de su vida. La grandeza
del Papa no se define por las posibilidades de poder
e influencia humanos, ni por los honores que acostumbra
a tributar el mundo; se define ante todo por su ser
sacerdotal".
Monseñor
Antonio María Rouco, Arzobispo de Madrid, España.
"Hoy podemos decir que todo lo que ha ocurrido
en Europa Oriental no habría sucedido sin la presencia
de este Papa. Hoy, que en la historia de Europa ha habido
un viraje profundísimo, Juan Pablo II ha jugado -y juega
en ello- un papel decisivo. Nos encontramos en un momento
muy delicado de transición, en el que el hombre, la
persona, tiene y debe tener un peso verdaderamente determinante.
Y todo aquello que sirva para reforzar la conciencia
del hombre, su espíritu, es hoy más importante que nunca".
Mijail
Gorbachov, ex- presidente de la Unión Soviética
y forjador de la nueva Unión de Estados Independientes.
"Juan
Pablo II es un Papa que no ha decepcionado las múltiples
esperanzas que los hombres de nuestro tiempo han puesto
en él. Cuando estás en su presencia dices para tus adentros:
'He aquí un gran hombre, un verdadero líder'. Es un
hombre de libertad, de fe, que sufre siempre que la
Iglesia, o el hombre, es oprimido. Ocupará, con todo
derecho, un puesto de privilegio en la historia de nuestro
tiempo. Yo no soy católico, pero siento hacia él un
profundísimo respeto y un sincero afecto".
George
Bush, ex-presidente de los Estados Unidos de América.
"El Papa Juan Pablo II ha despertado la conciencia
del mundo. Abogado de los pobres, de los oprimidos y
de los desheredados, lucha con toda su autoridad moral
contra la indiferencia y el despotismo, y en favor del
respeto a la dignidad humana. Siempre seguro de sus
certezas, proclama y practica la tolerancia que tiene
su fuente y su raíz en la auténtica libertad del hombre,
y no la tolerancia que parte de la base de que todo
es relativo".
Helmut
Kohl, Primer ministro de la República Federal de
Alemania y de la actual Alemania.
"El mundo entero sabe que cuenta con Vuestra atención
y Vuestro amor, porque habéis consagrado Vuestra Vida
al servicio. Esto es lo que hace que Vuestra presencia
sea deseada en todas partes, que vaya sembrando esperanzas,
ansias de que se apague el odio y nazca la voluntad
de un fraterno modo de vivir".
Juan
Carlos I, Rey de España.
"Juan Pablo II es un hombre de Dios, un hombre
del Espíritu. Nuestro pueblo lo ama porque se siente
amado por él, lo comprende porque se siente comprendido
por él. En nuestros países, no hay sufrimiento que los
hombres estén dispuestos a hacer para ver su figura,
para escuchar sus enseñanzas, para recibir consuelo
y para manifestarle su amor".
Violeta
Barrios vda. de Chamorro, ex-presidenta de Nicaragua.
"En el Pontífice yo he encontrado al hombre de
la confianza, al hombre cuya certeza de la existencia
de la gracia divina se transmite enseguida a los demás.
Toda su figura, sus gestos, el modo mismo con que se
inclina, expresan confianza. Esta confianza se trasluce
incluso en la manera de moverse, como si abrazara, caminando,
a toda la tierra".
Lech
Walesa, ex-presidente de Polonia, fundador del sindicato
"Solidaridad".
"Juan Pablo II nos dice que la dignidad de la mujer
se mide en relación con el amor. Esto es verdad no sólo
en el matrimonio, sino en el conjunto de las relaciones
interpersonales que de modo inverso estructuran la convivencia
y la cooperación entre las personas".
Corazón
Aquino, ex-presidenta de Filipinas
"Lo primero que hay que decir de Juan Pablo II,
es que es la figura pública más importante del mundo
desde 1978. Su figura pertenece al futuro, significa
el comienzo de una nueva época".
Julián
Marías, filósofo español.
"La personalidad de este hombre de Dios, unida
a su bondad, a su carisma, a su sonrisa, han conquistado
incluso a los no creyentes. He oído a un joven japonés
(no creyente) susurrar acerca de él: '¡Qué gran hombre!'
".
Shusaku
Endo, controvertido novelista japonés, Premio Nobel
de la Literatura, fallecido recientemente.
"El
Papa es una persona incomparable. Yo siempre he admirado
su figura, su persona, pero cuando lo conocí personalmente,
no pude menos que llorar. Es un hombre extraordinario
que transmite una gran fuerza espiritual y a la vez
una gran bondad".
Hristo
Stoichkov, futbolista de la selección búlgara, actual
estrella del Club Barcelona.
"En el momento de acercarnos al Papa, poco a poco
sentimos la irradiación personal de su santidad, de
su humildad, y de otras sensaciones difíciles de explicar,
pero que me hacían ver que era un hombre diferente a
los demás de los que yo hasta entonces había conocido".
Miguel
Induráin, español, cinco veces campeón de la "Tour
de France", considerado el mejor ciclista de la
historia.
"La figura del Papa atrae irresistiblemente a los
jóvenes porque ven en él franqueza, alegría, felicidad.
Ven en él un modelo de vida. No hay nadie en el mundo
que pueda darles un mensaje más valioso, que valga la
pena vivirse".
Abel
Balbo, futbolista de la selección argentina,
estrella del Club Roma.
"Es
necesario conocer mejor a Karol Wojtyla para entender
mejor a Juan Pablo II, y en esta hora en que su figura
se proyecta como una de las más trascendentes del siglo
XX, paradigma de líder religioso, de estadista valeroso
y de intelecto superior, se percibirá que ya desde su
infancia y juventud asoman en él las características
de disciplina y perseverancia, de generosidad y lealtad,
de sólida fe y profunda espiritualidad; tolerante y
coherente entonces como ahora".
Carlos A. Barbouth, Presidente Judío del "Conselho
de Fraternidade Cristão-Judaica de São Paulo".