¿Qué
es el proyecto del Genoma Humano?
La publicación del mapa del
genoma humano en revistas especializadas e Internet
ya suscita controversia en diversos sectores. Sin
embargo, para el Vicario de Roma, Cardenal Camilo
Ruini, ante los nuevos descubrimientos "la Iglesia
no tiene razón para temer".
El Cardenal Ruini explicó que
los recientes descubrimientos deben ofrecer nuevas
evidencias sobre las características de la
relación entre el ser humano y los animales,
y subrayó que "existe una gran diferencia
entre nosotros".
Específicamente, el Purpurado
se refirió a la capacidad del hombre de pensar
y de gozar de libertad como un don único de
Dios. "Ese factor hace del ser humano una creatura
única entre las demás creaturas",
afirmó el Cardenal.
Por su parte, Mons. Elio Sgreccia,
de la Pontificia Academia para la Vida, afirmó
que los científicos tienen una obligación
de informar a la gente sobre las últimas consecuencias
de sus investigaciones, particularmente cuando involucran
a la manipulación genética.
Mons. Sgreccia, experto en bioética,
se refirió a las diversas maneras de experimentar
con cuestiones humanas que "son escritas en el
gran libro de la historia humana". "En algunas
instancias, los científicos se han vuelto no
sólo contra Dios sino contra la raza humana
y la sociedad", agregó.
El problema
Las dos partes vinculadas en la investigación
sobre el genoma humano, la empresa privada Celera
Genomics y el Consorcio Internacional para el Secuenciamiento
del Genoma Humano (formado por equipos estatales de
los Estados Unidos, Japón, Inglaterra, Alemania
y Francia) darán conferencias de prensa en
las capitales de esos países para presentar
en sociedad el genoma de un individuo.
En Washington, el equipo financiado
por el gobierno estadounidense, con el médico
Francis Collins a la cabeza, explicará detalles
del artículo que se publicará el jueves
en la revista Nature. El grupo privado, dirigido por
el doctor Craig Venter, expondrá el ensayo
que, también el jueves, publicará la
revista Science.
La información ya está
disponible en los sitios web de estas revistas (www.science.com
y www.nature.com), en donde expertos discuten las
implicancias éticas del uso de técnicas
de manipulación genética para prevenir
o tratar enfermedades.
Estas conferencias son la continuación
de la noticia que en junio dieron en forma conjunta
el entonces presidente Bill Clinton y el primer ministro
británico Tony Blair, quienes anunciaron que
los científicos habían logrado "dibujar"
el primer borrador del mapa genético humano.
De ahí en adelante, la información se
fue dando con cuentagotas hasta el día de hoy.
Los dos equipos científicos
trabajaron a veces juntos, a veces separados, al ritmo
de rencillas académicas y mediáticas,
pero llegaron al mismo resultado : develaron el 95
por ciento del genoma de un individuo. Y resultó
ser que el hombre no tiene 100.000 genes como se pensaba
en un principio sino apenas 30.000, poco más
del doble de los que posee una mosca.
La publicación de la información
sobre el primer mapa casi completo del genoma humano
marca un giro en la historia de la medicina moderna
y el comienzo de una fuerte batalla comercial por
el patentamiento de terapias y drogas vinculadas a
estos nuevos conocimientos genéticos.
Y es que a partir del trazado del
mapa genético —el conjunto de genes que
determinan las características físicas
y la predisposición de cada individuo a padecer
ciertas enfermedades—, se abren enormes esperanzas
médicas y económicas.
Los científicos consideran
ya la posibilidad de identificar la tendencia que
tiene cada persona a sufrir algunos males y así
atacarlos aún antes de que se presenten. Enemigos
como el cáncer, el SIDA o las afecciones cardíacas
podrían pasar a ser, en pocos años,
palabras del pasado.
Un ejemplo
Para algunos, el mejor ejemplo de
lo que puede ocurrir con este descubrimiento sigue
siendo la película Gattaca, protagonizada por
Ethan Hawke y Uma Thurman. En Gattaca, a los bebés
recién nacidos les extraen una mínima
muestra de sangre.
A partir de esa muestra, los médicos
determinaban el genoma de ese bebé y su predisposición
a padecer determinadas enfermedades (en el caso del
protagonista, una grave insuficiencia cardíaca).
En la película, los expertos podían
modificar esa información genética y
lograr que el bebé viviera una vida libre de
esa enfermedad.
Según Stanley Fields, director
del Howard Hughes Medical Institute de Seattle, conocer
este mapa no significa sólo saber qué
gen está vinculado a una enfermedad sino también
cómo reacciona ante los medicamentos. "Seguramente
este conocimiento nos vaya acercando a un mundo con
menos enfermos", completó.
Descubrimientos
Entre los datos más interesantes
obtenidos tras el análisis del genoma humano
destacan: Los seres humanos poseen entre 30 y 40 mil
genes. Mucho menos de lo esperado, si se compara con
el gusano nemátodo que tiene 18 mil y la mosca
de la fruta con 13 mil.
De todos los genes del ser humano,
sólo 300 no tienen una contraparte reconocible
en el ratón.
La diferencia entre el ser humano
y los otros seres vivos es que nuestros genes trabajan
de manera diferente, ya que poseemos más genes
de control.
Hay 20 tipos distintos de aminoácidos
que al combinarse producen proteínas tan diferentes
como la queratina del pelo y la hemoglobina de la
sangre.
La mayoría de las mutaciones
ocurren en varones.
Hay 1.820 centímetros de ADN
en cada una de nuestra células.
Si todo el ADN del cuerpo humano se
extendiera de punta a punta, éste recorrería
la distancia entre la tierra y el sol 600 veces, ida
y vuelta.
Riesgos
Para el experto argentino Víctor
Penchaszadeh, jefe de la División de Genética
Médica del Betch Israel Medical Center en Nueva
York y miembro del comité asesor sobre pruebas
genéticas de la Secretaría de Salud
Pública de los Estados Unidos, el patentamiento
de genes es algo peligroso pero no es algo nuevo en
Estados Unidos. "Puede ser muy peligroso. Pongo
el caso del cáncer de mama. Una empresa descubrió
un gen que predispone a la mujer a padecer este mal.
Lo patentaron y ahora tienen el monopolio exclusivo
del análisis que detecta la mutación
del gen que provoca la enfermedad", señaló.
"Además muchas veces se
da que dos empresas patentan fragmentos de un mismo
gen y la pelea por quién es dueño de
ese gen llega a los tribunales", indicó.
A partir de hoy, se pueden presentar
muchos intereses cruzados. Por un lado están
las empresas biotecnológicas que secuencian
y patentan los genes a pesar de que son patrimonio
de la naturaleza humana.
Su objetivo sería patentar
el máximo de conocimiento para "venderlo"
después a posibles usuarios como, por ejemplo,
los laboratorios interesados en desarrollar medicamentos
o métodos de detección a partir de esa
información. Por el otro, están los
científicos que luchan porque "la ciencia
esté libre de negocio" que fundaron HUGO
(Human Genome Organization), una organización
formada por académicos que promueven estos
debates.
Inevitablemente, todo está
cruzado por la economía. La posible detección
temprana de enfermedades en los genes y los tratamientos
implicarán un gasto en tecnología que
sólo podrán encarar los países
centrales. Más allá de si una persona
es mucho más que un gen, también es
cierto que costará mucho modificarlo.
Con la publicación detallada
del mapa del genoma, la expectativa de vida humana
podría aumentar —principalmente en los
países desarrollados— más de 10
años, es decir hasta los 90 años, según
los expertos. En pocos años, los médicos
podrán informar a sus pacientes sobre la predisposición
genética a contraer ciertas enfermedades.
Hasta el jefe del consorcio público
de investigación mundial del genoma, Francis
Collins, pronosticó que en 10 años los
médicos serán capaces de decirles a
sus pacientes que pueden ser susceptibles de padecer
hipertensión, diabetes o de alguna enfermedad
cardiovascular.
Se espera, por ejemplo, que en el
2010 estén disponibles a nivel masivo los test
de ADN (también conocidos como biochips), que
aún se están desarrollando. Y antes
del 2020, se estima que habrá terapias genéticas
más precisas y eficaces que utilizarán
el conocimiento del genoma humano.
Los especialistas dicen que esas terapias
atacarán mejor la hemofilia, la diabetes y
la hipertensión, entre otras. También
para esa época habrá más medicamentos
personalizados, producidos a la medida de cada paciente.
Y antes del 2030, se habrán identificado los
genes que regulan el envejecimiento celular.
¿Quién
es Craig Venter?
Sus colegas lo comparan con el "gurú"
de la informática, Bill Gates, y lo critican
por tratar a la ciencia como un gran negocio . Craig
Venter, el presidente de Celera Genomics, genera todo
tipo de sentimientos entre sus pares: odio, admiración,
respeto, envidia. Ajeno a las críticas, este
hombre calvo de 53 años se defiende siempre
con una misma frase: "Los descubrimientos no
pueden esperar".
Venter trabajaba para el grupo de
científicos que dirige Francis Collins: el
Proyecto Genoma Humano, un instituto financiado con
fondos públicos. Pero en 1994 abrió
un centro privado para competir con el consorcio público.
Venter nunca disfrutó de sus
días en el colegio. Ni bien se graduó,
cambió las empinadas calles de San Francisco
por las soleadas playas de Los Angeles. Pero las tardes
de surf se acabaron, cuando a los 21 años,
lo mandaron a Vietnam. La guerra aparentemente lo
cambió. A su regreso se puso a estudiar y en
seis años se convirtió en médico.
Después, encerrado en su laboratorio, no paró
hasta descubrir lo que muchos habían intentado
en vano durante años: el misterio del genoma
humano.
Como el magnate de las computadoras
Bill Gates, Venter inició su trabajo con pocos
fondos y basó su éxito en las computadoras.
Se asoció luego a Perkin Elmer Corporation,
un fabricante que hasta hace poco, se decía,
retrasaba la entrega de máquinas a los competidores
de Celera. Desde setiembre de 1999 empezó a
sacudir al ambiente científico mundial.