Madrid,
Museo del Prado
Óleo sobre tabla, 120 X 150; firmado 1475-80
Tablero
de mesa pintado, según una costumbre nada rara en los países
germánicos. Sobre los tondos que aparecen en los ángulos,
figuran los cuatro novísimos (muerte y juicio universal,
infierno y paraíso), punto final de todas las vicisitudes
humanas. En el centro del tondo mayor, Cristo resucitado dentro
de una "pupila" provista de un rotulo con una inscripción
latina que puede resumirse en: "Dios te ve". Alrededor,
la representación de los siete pecados capitales, designados
con inscripción también en latín (desde el
centro, en su parte inferior, y en sentido contrario del reloj):
Ira, soberbia, Lujuria, Pereza, Gula, Avaricia y Envidia; los
dos rótulos grandes remiten a un paisaje del Deuteronomio
(cap.32) concerniente a los pecados y a la amenazadora condenación
final.