Entre el volcán y el Qantu
Tomar el avión de Lima a Juliaca fue viajar de niebla a niebla, con un intervalo de sol radiante en Cusco donde se detuvo nuestra nave por unos instantes. Yo iba al VII Encuentro Sur Peruano de Escritoras, dedicado justificadamente a la fundadora, Gaby Arce Muñoz, licenciada en ciencias histórico sociales y en educación por el arte, poeta, ensayista, crítica, directora de teatro y promotora cultural. Su sonrisa iluminó el auditorio de la Facultad de Derecho de la Universidad del Altiplano haciendo crepitar los leños del aire.
Encuentro de escritoras
Foto: Alfonsina Barrionuevo
En la cena
Foto: Alfonsina Barrionuevo
Dos libros
Foto: Alfonsina Barrionuevo
En su turno Tania Consuelo Gutiérrez Samanez destacó la figura de Trinidad Henríquez, primera universitaria del país, primera bachiller en Derecho y cofundadora de la Sociedad de Artesanos. Los exámenes que rindió públicamente, durante diez días y diez noches, para ingresar a la Universidad de San Antonio Abad en 1874, con la venia del Presidente Manuel Pardo, conmovieron al pueblo que se volcó a la plaza para ver a la joven cusqueña responder desafiante, sin intimidarse, las preguntas de los jurados.
En el 2003 estuve en el V Encuentro “Clorinda Matto de Turner” con sede en Cusco, por gentil invitación de Carmen Escalante de Valderrama, y en este se repitió el mágico nexo entre las colegas de uno y otro sitio como si nos conociéramos de siempre.
No se sabía que días más tarde, cuando se está nominando al Parque Nacional Bahuaja Sonene, en el área de Candamo, Puno, como una de las maravillas naturales del Perú, el gobierno estaba por ceder 209 mil hectáreas para el establecimiento de un lote de hidrocarburos. Ningún respeto por una naturaleza pródiga en vidas preciosas. De conocer este atentado las escritoras se hubieras unido a la protesta de instituciones nacionales e internacionales que hicieron sentir su censura. ¿Cuándo aprenderán a respetar lo que es nuestro aquellos que pasan por la silla donde se instaló prepotentemente el ignorante capitán Francisco Pizarro, con un desconocimiento pleno del país de los peruanos?.
Durante el Encuentro, entre conferencias y juicios críticos podemos destacar algunos fragmentos de poemas, relatos y cuentos que dan fe de la calidad y el arte de sus autoras. No entran todas como quisiera pero unas representan a las otras en su sensibilidad, su frescura, visión de la vida, superación de prejuicios, el derecho de soñar sin ataduras, y admiración más amor por la obra de los antepasados, la grandeza de las ocho regiones naturales que nos pertenecen y preocupación por las agresiones al planeta.
"Después de una buena siesta" dice Yenny Rosell Mujica, viene la fiesta. "Inicia el baile el durazno y la manzana./ Al son de una marinera peruana./ Y aplauden muy animados./ Los higos y las bananas./ Qué bien bailan el huayno./ Tomados de la mano./ La naranja con el ciruelo..." "Doña chirimoya no cesa de zapatear./ Las guayabas no dejan de mirar./ Por si da un tropezón./ Y cae en los brazos del melón."
Zulema Pimentel Chehade siente el drama. “Soy alma caminante./ Hablo de vagar sin rumbo.../” “hablo de reir en los velorios... “Hablo de pedir en una iglesia sin reparo.../ por mantener sin hambre a mis hermanos...”
La iglesia de la plaza principal es muy bella. Cruzo el parque para visitar el museo Dreyer y no entiendo por qué le han puesto al costado arquerías cuadradas de cemento pintadas de un rabioso azul que rompen la armonía del ambiente. En muchas ciudades se deja sentir la falta de arquitectos urbanistas. Lamentablemente le tocó también a Puno.
En su turno Tania Consuelo Gutiérrez Samanez destacó la figura de Trinidad Henríquez, primera universitaria del país, primera bachiller en Derecho y cofundadora de la Sociedad de Artesanos. Los exámenes que rindió públicamente, durante diez días y diez noches, para ingresar a la Universidad de San Antonio Abad en 1874, con la venia del Presidente Manuel Pardo, conmovieron al pueblo que se volcó a la plaza para ver a la joven cusqueña responder desafiante, sin intimidarse, las preguntas de los jurados. Su actitud abrió las puertas del futuro para las profesionales que buscan metas superiores con la misma entrega y pasión.
Lourdes Pacoricona Villasante, odontóloga y escritora, reseña biografías de los fundadores del Instituto Americano de Arte de Puno desde 1941 en que se funda la institución, los primeros concursos de música, danzas folklóricas, pintura y literatura, inspirando la creación de la Federación de Folklore y Cultura y otras.
La madurez de su poesía coloca en un tiempo de avanzada a Elizabeth Obando Ortiz de Victoria, que ha seguido varias carreras a la vez en la Universidad Católica de Santa María de Arequipa. “Encerrada en esta/ oficina/ hoy me siento/ como tú/ pero no tengo/ ventanas que me/ traigan murmullos/ y voces/ no puedo ver/ al heladero/ ni sentir campanas/ que anuncien la/ segunda misa./ Dejar mi firma/ en tantos papeles/ que pronto serán/ reciclados no me anima./ Necesito hoy/ un aire nuevo.../.”
Gaby Arce Muñoz no dejó de estar presente con sus versos. “Llegué sin estridencias/ con incansable prisa./ Atravesé la sombra/ impenetrable del tiempo/ en el silencio de la espera./ Encontré los ayeres ataviados de jamases./ El alba aguardando lo que será el mañana./ El viento agitando al adiós/ los hombres jugando al olvido.”
La Antología que trajo de Arequipa tuvo poesía hasta en la carátula. Un bello ambiente del convento de Santa Catalina que resguardo su joyel de poemas. Lila Marcela Bernal Ortiz. “Quiero escribir al nuevo día/ con espasmos de audacia, hendiendo blasones,/ por enigmas ignotos del pensamiento...”
Carmen Cáceres Pacheco. “En la arena/ la huella invisible del tiempo/ cubre ropas ajadas,/ restos de estrellas que coronaron mi frente.” Alicia Núñez Borja. “Vietnam/ allá donde el amor huye de las batallas,/ en aquellas aguas negras/ donde los niños lloran cada día,/ allá,/ en el lejano parpadear del sol,/ he de verte Vietnam florecido.” Mercedes Pino Linares. “Esto de ser mujer es llevar en la piel/ el indeleble fuego del amor/ y arder en su hoguera día a día.” Guadalupe Mansilla Cervantes. “Quisiera ser Como el aire Para envolver el día/ Quisiera ser Ternura Para trocar los miedos.”
“Cuentos y Relatos de Altura, Ladera de Alta Yerba” mostró distintas facetas de la arquitecta y escritora Sonia Molina Cabala. Humor, misterio, intriga, revelaciones. La valiente denuncia del Zorro Negro que aniquiló al Zorro Blanco. Una disposición especial para armar una novela al estilo de Agatha Christie, en “Viuda Negra”.
El VII Encuentro terminó a orillas del lago milenario con una trucha como plato de fondo y el deseo de estar presentes en el próximo que será en el Cusco.
Esta es una campaña cívica con los textos y fotos de Alfonsina Barrionuevo.