Jones, quien había ganado ya los 100 y los 200 metros y también competirá en los dos relevos, quedó tercera en su prueba más débil, el salto en largo, detrás de la alemana Heike Drechsler y la italiana Fiona May.
Drechsler, con sus 35 años y mil batallas a cuestas, ganó el oro con un salto de 6,99 metros y May se llevó la plata con 6,92. Jones también hizo 6,92, pero quedó tercera según el sistema de desempates que tiene en cuenta la segunda mejor marca de las atletas. "El sueño de las cinco medallas (de oro) se acabó", declaró Jones. "No me arrepiento de haber dicho que venía por esas cinco medallas. Tenía la oportunidad (de ganarlas), pero las cosas no se dieron".
La estadounidense, quien no domina del todo la técnica del salto en largo y ha sido criticada por competir en esa prueba, cometió infracciones en cuatro de sus seis brincos. En el quinto perdió el paso y aminoró su marcha al acercarse a la línea. El sexto salto no fue válido.
Dio la impresión de que los problemas de su marido C.J. Hunter, campeón mundial de lanzamiento de bala que dio positivo en cuatro análisis antidopaje recientes, no afectó a Jones y que su principal problema fue su falta de técnica.
"No voy a mentir. Me siento muy decepcionada. Pensé que tenía buenas posibilidades de ganar el oro, pero hay que aplaudir a Heike. Hoy fue la mejor. No soy una mala perdedora", manifestó Jones. La estadounidense no se vio amargada y elogió a su rival.
"Lo único positivo que me llevaré de aquí es que dentro de 30 años podré decirle a mis nietos que competí contra una de las mejores saltadoras de la historia", expresó.
Agregó que recuerda ver las grandes batallas de Drechsler con su idolatrada Jackie Joyner cuando era niña. Drechsler ganó el primero de sus dos campeonatos mundiales de salto en largo en 1983, cuando Jones tenía 7 años.
Fue medalla de plata en Seúl hace 12 años y de oro en Barcelona hace ocho. También compitió con éxito en los 100 y 200 metros, al igual que Jones.
La alemana había dicho antes de los juegos que la empresa que se proponía Jones era demasiado ambiciosa y le recomendó que no se anotase en tantas pruebas. Luego de ganar la medalla de oro, Drechsler abrazó a Jones y a May e hizo unos pasos de baile con la bandera alemana.
Jones sonrió y saludó con su brazo al público tras fracasar en su empresa. Se vistió rápidamente y se fue de la pista. Pero regresará para correr los relevos de 4x100 y 4x400.