La andadura de Pedroso por los Juegos Olímpicos había estado salpicada de problemas y decepciones, y todo esto lo pudo olvidar con un sexto intento en el que se marchó hasta los 8,55 metros, inalcanzables para los demás.
En Barcelona'92, Pedroso solamente pudo ser cuarto en una prueba que ganó Carl Lewis, y en Atlanta'96, un año después de que se le anulara el récord del mundo que consiguió en Sestriere (Italia), acusó su baja forma por una lesión y nada más que alcanzó la duodécima plaza.
El caribeño, que el próximo 17 de diciembre cumplirá 28 años, tuvo la dura oposición de Taurima y el problema de tres nulos en el primer, tercer y quinto intentos. En los tres válidos se marchó hasta 8,34, 8,41 y 8,55, este en el momento clave de la competición. Campeón mundial al aire libre en Gotemburgo'95, Atenas'97 y Sevilla'99, y en pista cubierta en 1993, 1995, 1997 y 1999, buscaba con ansiedad colgarse el oro que le faltaba en su exitoso historial.
Cuba sumó así su segundo título olímpico de atletismo en Sydney, tras la victoria de Anier García en los 110 metros vallas. Javier Sotomayor, el 'gran estandarte' de la delegación brasileña, logró la plata en salto de altura en su despedida olímpica, y Yoel García hizo lo propio en el triple salto.
Su compatriota Luis Meliz aspiraba también a subirse al podio, pero se tuvo que conformar con la séptima posición gracias a un salto de 8,08 al tercer intento.