La ratificación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos "está acercándose a una pronta solución", y en dos o tres semanas, "el tema estaría resuelto", afirmó este martes desde Washington el canciller peruano José Antonio García Belaunde, luego de que el jefe del Estado, Alan García, se reuniera con el presidente de la Comisión de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, Charles Rangel.
"Creo que la situación está acercándose a una pronta solución. Sabemos que ha habido una contrapropuesta de los republicanos de la propuesta americana y eso significa acercarse un poco. Calculamos que entre dos o tres semanas este tema esté resuelto", indicó en declaraciones a Radioprogramas del Perú.
García Belaunde acompaña al jefe del Estado, Alan García, que se encuentra en Washington con el objetivo de impulsar la ratificación del TLC entre los principales líderes del Ejecutivo, el Congreso y el sector empresarial estadounidense.
Según un cable de Reuters, un acuerdo (entre legiladores republicanos y demócratas) acercaría a la Casa Blanca a su objetivo de poner en marcha los acuerdos de libre comercio no solo con Perú, sino también con Colombia y Panamá, al tiempo que daría a los demócratas un triunfo en varios temas importantes para su electorado, especialmente en asuntos laborales.
Al respecto Rangel señaló este martes: "Estamos muy esperanzados que para el final de la semana (...) podremos superar el último obstáculo que tenemos".
Los demócratas desean que el Gobierno modifique los acuerdos con Perú, Colombia y Panamá para incluir un compromiso que respete estándares establecidos por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), relacionados con el trabajo infantil y esclavo y el derecho a organizarse y negociar colectivamente.
Lo que los demócratas están proponiendo es consistente con una declaración de la OIT de 1998, que Estados Unidos ya ha firmado, dijo Rangel. Algunos sectores económicos se han preocupado porque el cambio propuesto podría permitir que grupos sindicales de Estados Unidos alienten a los tres países a desafiar las leyes estadounidenses.
Tras su discurso, Rangel dijo a periodistas que era posible que las conversaciones con el Gobierno continúen la próxima semana. Si se llega a un acuerdo, el próximo paso sería que los negociadores comerciales de Estados Unidos convenzan a los tres países latinoamericanos de aceptar los cambios, dijeron Rangel y Levin.