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  El ''balconing'', un peligroso juego que se difunde en Internet
20 de Septiembre de 2010 11:15 actualizado a las 11:24

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El balconing, un peligroso juego que se difunde en Internet. Foto: Difusión.

El balconing, un peligroso juego que se difunde en Internet.
Foto: Difusión.

Terra Perú
BBC Mundo

Diez turistas murieron en lo que va de año en las Islas Baleares, España, por una práctica que tiene desconcertadas a las autoridades: saltar a las piscinas desde los balcones de las habitaciones de hoteles.

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Le llaman "balconing" y no es un deporte extremo. El peligroso juego comenzó a popularizarse hace dos años y pasaría desapercibido de no ser por Internet, donde se cuelgan los videos de los saltos como si fuesen una hazaña.

Davide Di Rienzo, italiano de 26 años, fue la última víctima del "balconing".

Hace una semana se lanzó desde el séptimo piso de un hotel en Ibiza y, en lugar de caer en la piscina, cayó sobre el techo del bar del edificio.

Solo una semana antes ocurrió un caso similar en Mallorca: un británico de 25 años murió después de saltar desde un quinto piso.

"Balconing" es un término alusivo a deportes extremos como el bungee jumping (saltar desde un puente atado a una cuerda). Pero ¿qué hay detrás del "balconing" y de sus víctimas?

Comportamiento de riesgo

"No es un fenómeno actual ni moderno. Los comportamientos de riesgo siempre han existido pero no se habían difundido como ahora. Antes se jugaba a pasar de un carro a otro por las ventanillas, se tiraban desde el acantilado más alto al mar o se practicaba surf sobre los trenes como en Brasil", explica a BBC Mundo el psicólogo Enrique García Huete, de Quality Psicólogos, quien sigue el fenómeno del "balconing".

El balconing es un fenómeno de hombres jóvenes que se sienten héroes cuando en realidad son unos kamikazes.

Al riesgo se suma la desinhibición de estar en un lugar donde nadie te conoce.

La mayoría de víctimas y heridos del "balconing" son turistas extranjeros, especialmente británicos y alemanes.

"Es un turismo joven y barato. Hay agencias de viaje que alquilan hoteles y edificios enteros para grupos, luego viene la fiesta, el alcohol, sustancias alucinógenas. Como en todo grupo de pertenencias y referencias hay gente que ama el riesgo, que no anticipa los problemas y que cuando se siente desinhibido pasa de saltar desde un primer piso al cuarto. Una vez que salta uno, los demás también saltan para ver quién tiene más valor", subraya el experto.

¿Balcones con rejas?

El gremio hostelero de las islas Baleares está preocupado por la mala imagen que les da el "balconing". "Estamos estudiando la realización de campañas visuales fuertes, con videos de los accidentes que muestren con crudeza las consecuencias de estas conductas", comenta Juan José Riera, presidente de la Federación Hotelera de Ibiza.

De momento la principal medida adoptada por el gremio ha sido la de elevar un metro la altura de las barandas de los balcones. Además de saltar hacia las piscinas también se salta de balcón en balcón.

Charly García, pionero

Uno de los casos más dramáticos ha sido el del joven británico Ryan Elley, de 20 años, quien quedó en coma después de un salto.

Ryan tiene la columna fracturada en tres partes. Sus amigos y familiares en Portsmouth han estado organizando colectas para llevarlo de regreso a casa en un avión ambulancia, ya que el joven no había contratado un seguro de viaje.

"La diferencia del "balconing" con actividades extremas como el Parkour, el arte del desplazamiento (disciplina que consiste en superar obstáculos urbanos con movimientos de acrobacia) es que éste es un riesgo controlado", explica García.

"Se salta de tejado en tejado como parte de un entrenamiento, saben caer, dar volteretas. En el "balconing" los que saltan no están entrenados ni nada por el estilo", le dice a BBC Mundo.

En Internet las páginas y los videos sobre el balconing aumentan y también las referencias a su origen. En muchas de ellas se cita al rockero argentino Charly García como uno de los pioneros de esta peligrosa práctica.

Hace diez años en un hotel de Mendoza Charly se lanzó a la piscina desde un noveno piso a más de veinte metros de altura. Una cámara de televisión le estaba grabando mientras caía como una piedra.

BBC Mundo