Dinamarca lanza al auténtico hombre cohete.
Foto: Agencias.
Un grupo de daneses lanzará su primer prototipo de cohete personal. El Heat-1X es una cápsula diseñada para un solo tripulante, que, en su primer intento, prevé alcanzar los 30 kilómetros de altura. De momento, no llegará al espacio, aunque ése es su objetivo final. El cohete será disparado desde el Mar Báltico y un muñeco ocupará el lugar del astronauta.
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El experimento puede convertirse en un escalón histórico dentro de la carrera espacial. El cohete ha sido construido por la agrupación Copenhagen Suborbitals, de forma independiente, sin ninguna clase de apoyo gubernamental, y financiado únicamente por donaciones y ayudas de empresas privadas y ciudadanos.
El cohete consiste en un sencillo tubo de unos 8 metros de largo equipado con un motor y un habitáculo para el único pasajero que transporta. La zona de la cabeza, transparente, permite al viajero solitario observar el paisaje más espectacular que haya visto nunca.
El esfuerzo que han realizado los integrantes de Copenhagen Suborbitals es considerable, pero sus aspiraciones son muy complicadas. No basta con que el cohete sea lo suficientemente poderoso como para poder alcanzar la órbita terrestre, sino que debe hacerlo sin acelerar demasiado para no triturar a su tripulante bajo su propio peso, ni fallar en el momento de la reentrada.
El problema que enfrentan estos daneses consiste, según explican en NeoTeo, es lograr que la sutil diferencia que existe entre una bomba y un cohete no desaparezca.
Los responsables del proyecto, Kristian von Bengtson y Peter Madsen, aseguran que “a diferencia del transbordador espacial, nuestro cohete no se va a mover a velocidades orbitales, por lo que la probabilidad de sufrir una muerte horrible quemándose al reentrar es muy baja”.
Después de comenzar el descenso, el cohete activará una baliza GPS que le posibilitará a los ingenieros de Copenhagen Suborbitals rastrear y ubicar el cohete, para poder recuperar la información generada por los sensores colocados en el muñeco.
Si todo sale bien, en un plazo de entre 4 y 10 años se realizarán los primeros vuelos tripulados.
