Una chica de 18 años llevó su móvil a reparar en la conocida cadena de tiendas británica Carphone Warhouse y al recogerlo descubrió que estaba lleno de pornografía, según publica The Sun.
La cliente, que asegura haberse quedado traumatizada, halló en la memoria de su móvil unos diez vídeos porno y fotos de contenidos sexual. Lo mejor de la historia es que la empresa ha considerado que el tema no era muy importante y le ha ofrecido una miserable compensación de 7 euros.
Después de que la noticia fuera publicada por los medios británicos, la tienda le ofreció un BlackBerry Curve a ver si la consolaba y acallaba lo sucedido. Además aseguró estar investigando cómo han llegado esos ficheros a un móvil que tenían que reparar.