Los accidentes en las carreteras de Perú se cobraron durante el 2009 la vida de 3.243 personas, 267 menos que en el 2007, informó en Lima la Defensoría del Pueblo.
En el marco de la presentación del informe La Defensoría del Pueblo y el Transporte Terrestre de Pasajeros, el primer adjunto de la oficina, Eduardo Vega Luna, señaló que en todo el país se registraron durante el pasado año 86.026 accidentes de tránsito, donde además resultaron heridas 48.395 personas.
"Se han realizado esfuerzos, pero aún no se logran disminuir significativamente dichas cifras", señaló Vega Luna durante la presentación y al reconocer que aunque el número de fallecidos decreció con respecto al 2007, reducir la cifra de muertes debe continuar siendo una prioridad de las autoridades.
El informe, que no ofrece cifras del 2008, compara la situación de Perú con la de otros países de la región suramericana y sostiene que mientras esta nación registra 14 muertos en las carreteras por cada 100.000 habitantes, en Argentina, Colombia y Chile son 10, 11 y 10, respectivamente.
Con respecto a Lima, donde en 2009 fallecieron 635 personas, el trabajo presentado hoy por la Defensoría saca a la luz uno de los principales problemas de la ciudad: la precariedad del servicio de transporte público está detrás de más de un tercio de las muertes.
Los buses urbanos son señalados como responsables del 17,8% de los accidentes mortales, mientras que las "combis" (camionetas que también funcionan como transporte público) causaron el 19,9%.
El 24,7 corresponde a automóviles, el 10 por ciento a camiones y el 4,8 por ciento a mototaxis (vehículos de tres ruedas).
"Somos testigos día a día de malos transportistas que cometen maniobras imprudentes por subir un pasajero y vuelven nuestras calles un lugar inseguro para nosotros y nuestras familias", indicó Vega al denunciar las prácticas que abundan en el transporte público, donde no se respetan los paraderos y unos vehículos luchan con otros por ganar los pasajeros.
El informe también señala los principales motivos de los accidentes, en el 25% de los cuales se culpa al exceso de velocidad, el 21% a imprudencia del peatón, el 17% a la ebriedad del peatón y el 15% a imprudencias del conductor.