Un robot submarino, el Rov Proteus 500, es el nuevo equipo de rescate que utilizará Chile para hallar los cuerpos de las seis personas desaparecidas tras el maremoto que azotó a la isla de Juan Fernández, frente a Valparaíso en el Océano Pacífico, informaron los medios locales.
Los habitantes del archipiélago sufrieron el terremoto que se registró en Chile el 27 de febrero y no fueron alertados del Tsunami que se aproximaba dos horas después y unas olas gigantes se apoderaron de la isla Robinson Crusoe.
El robot, que puede sumergirse hasta 150 metros, es controlado a través de un cable y deberá luchar contra las fuertes corrientes que se forman en el área.
Su trabajo será apoyado por un sonar de alta frecuencia, que revisará antes que el robot los lugares en que se debe concentrar la búsqueda. Ambos equipos serán manipulados desde la superficie por tres expertos.
El equipo ha sido utilizado antes para buscar anclas, equipos perdidos, redes y otros elementos, siempre con excelentes resultados.
El tiempo que ha pasado desde el día de la tragedia es el principal obstáculo para hallar los cuerpos.
El "ROV Proteus 500" -que cuesta 117.000 dólares y el sonar 41.000 dólares- estará en las labores por una semana.