Un joven cordobés debió ayudar a los médicos del Hospital Neonatal de esa ciudad cuando, en medio del parto de su hijo, se cortó la luz y se vio obligado a alumbrarlos en plena madrugada con su teléfono celular.
“El bebé nació a las cuatro de la madrugada con la luz de mi celular y de los aparatos de los médicos y enfermeras”, relató Ignacio Nardini y agregó que como tenía poca batería, de a ratos apagaba el teléfono. “Fue todo un acontecimiento”, remarcó.
Su esposa, Fernanda Soria, entró en trabajo de parto a la una de la madrugada y tres horas después estaba dando a luz a Fausto, un bebé que pesó 3.160 kilos.
En medio del alumbramiento, se interrumpió el suministro de energía eléctrica en el hospital, sumando a la intensa lluvia que caía sobre la ciudad y dentro del sanatorio, por las goteras.
A pesar del particular inconveniente, Ignacio aseguró que “acompañar a mi mujer en el parto de este modo fue lo mejor que me pasó en la vida”.